El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires emitió una alerta epidemiológica ante el aumento de casos confirmados de tos convulsa o coqueluche registrados durante 2025.
Hasta la tercera semana de octubre, se notificaron 772 casos sospechosos, de los cuales 63 fueron confirmados y 252 clasificados como probables, lo que representa una triplicación de los casos respecto al año anterior.
Según el Boletín Epidemiológico provincial, se registraron cuatro fallecimientos, todos en niños de entre un mes y dos años de edad. Tres de ellos estaban dentro de la edad correspondiente al esquema de vacunación obligatorio.
El cuadro clínico típico se presenta con tres fases: una primera etapa catarral, con síntomas similares a un resfrío común; una fase paroxística, caracterizada por intensos ataques de tos seguidos de una inspiración profunda que genera el clásico silbido o estridor inspiratorio; y una etapa final de recuperación gradual.
Las complicaciones más graves afectan a menores de seis meses, pudiendo derivar en bronconeumonía, convulsiones o daño cerebral permanente. En adultos o adolescentes, los síntomas suelen ser leves, aunque también pueden presentar una tos persistente prolongada.
Desde la cartera sanitaria recordaron que la vacunación es la principal medida de prevención. El Calendario Nacional establece tres dosis de vacuna quíntuple (a los 2, 4 y 6 meses), con refuerzos entre los 15 y 18 meses y una dosis de triple bacteriana celular a los 5 años.



