El titular del organismo estadístico dejó su cargo tras seis años de gestión. La actualización de la metodología del IPC, tensiones internas y el impacto político de los nuevos datos quedaron en el centro del debate.
Marco Lavagna presentó su renuncia como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), cargo que ocupaba desde diciembre de 2019, cuando fue designado durante el gobierno de Alberto Fernández. Su salida se produce en un contexto de fuertes discusiones por la medición de la inflación y por la implementación de una nueva metodología para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La gestión del economista había quedado bajo la lupa en los últimos meses, especialmente después de que el organismo modificara la forma de relevar los precios. El cambio busca actualizar la canasta con datos más recientes de consumo, pero también generó controversia política ante la posibilidad de que arroje cifras más altas.
Según fuentes sindicales, la renuncia ocurre además en medio de “ruido interno” por el congelamiento salarial y el malestar de los trabajadores del instituto, lo que profundizó las tensiones puertas adentro.
Desde ATE INDEC manifestaron preocupación por la salida. El delegado Raúl Llaneza señaló que el momento elegido “llama poderosamente la atención”, ya que se da a pocos días de que se publique el primer IPC con la nueva ponderación, y reclamó un organismo “independiente del poder político”.
El cambio en el IPC
La nueva metodología, vigente desde enero, toma como base la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2017-2018, en reemplazo de la que se utilizaba desde 2004/05. La actualización modifica el peso relativo de distintos rubros y otorga mayor incidencia a gastos como vivienda, servicios, transporte y comunicaciones.
Especialistas advierten que esa nueva estructura podría reflejar índices de inflación más elevados, algo incómodo para el Gobierno de Javier Milei, que exhibe la desaceleración de precios como uno de los principales logros de su gestión.
Si bien la actualización técnica estaba lista desde el año pasado, su implementación se había postergado. El propio Lavagna había admitido meses atrás que se trataba de un cambio sensible por su impacto político.
Expectativa por el primer dato
Bajo el esquema anterior, diciembre cerró con una inflación del 2,8% y acumuló siete meses consecutivos de subas. En el balance de los primeros dos años del actual gobierno, el aumento de precios llegó al 259%.
De acuerdo con estimaciones privadas, con los nuevos ponderadores ese número podría haber sido mayor. Un informe de la consultora Equilibra calculó que la inflación acumulada habría trepado al 270%.
El 10 de febrero se conocerá el primer índice elaborado con la nueva metodología, en un escenario de expectativa tanto en el mercado como en el ámbito político, ahora sin Lavagna al frente del organismo.



