El Presidente contó en su libro que sobrevivió durante cuatro años gracias a una indemnización obtenida tras ganar un juicio laboral. Actualmente promueve un proyecto que busca reemplazar ese sistema y restringir las demandas.
Mientras el Senado debate la reforma laboral impulsada por el Gobierno, volvió a circular un pasaje del libro El camino del libertario, en el que Javier Milei relata cómo logró sostenerse económicamente durante cuatro años gracias a una indemnización obtenida tras ganar un juicio laboral contra un empleador.
En ese texto, el actual Presidente describe que trabajaba en un empleo “que no era el ideal” cuando comenzaron a reducirle el salario de manera unilateral. Primero le propusieron disminuir a la mitad la carga horaria y, en consecuencia, el sueldo, lo que aceptó. Sin embargo, tras regresar de unas vacaciones, le plantearon una nueva reducción.
“Me pareció un delirio. No lo acepté. Me pareció tan bajo y miserable lo que me hizo aquel empleador que le hice juicio, ya que no estaba formalizado. Obviamente, lo gané”, escribió.
El litigio derivó en el cobro de una indemnización que, según su propio testimonio, se convirtió en su principal sustento económico durante los años siguientes.
El “plan pizza” y la etapa de austeridad
Milei explicó que dividió el monto de la indemnización para que le alcanzara durante cuatro años, adoptando una estrategia de gasto mínimo mientras buscaba nuevas oportunidades laborales. El presupuesto diario —según relató— equivalía al valor de una pizza. “Podía comer una pizza por día, ¡y lo hacía!”, señaló.
Durante ese período afirmó haber alcanzado los 120 kilos antes de conseguir un nuevo empleo. También destacó que parte de sus prioridades era garantizar el bienestar de su perro, Conan.
En el mismo libro, el mandatario describe situaciones que calificó como abusivas en distintos trabajos, incluyendo reducciones salariales unilaterales, tareas por fuera de su función y falta de formalización laboral.
La reforma en debate
Actualmente, el Gobierno impulsa un proyecto de reforma laboral que propone modificar el régimen de indemnizaciones por despido, limitar los juicios laborales y establecer nuevos mecanismos alternativos de compensación.
El contraste entre la experiencia personal narrada por el Presidente y la iniciativa oficial reavivó el debate político y sindical en torno al alcance de los cambios propuestos.


