A un día del debate por la reforma laboral en Diputados, el Gobierno montó un amplio operativo en las inmediaciones del Congreso. Gendarmería, Policía Federal y Policía de la Ciudad refuerzan la zona ante la movilización de gremios y jubilados.
En la antesala del tratamiento del proyecto de reforma laboral en la Cámara de Diputados, el Ministerio de Seguridad que encabeza Alejandra Monteoliva desplegó un operativo de gran magnitud en las inmediaciones del Congreso de la Nación Argentina.
Con camiones hidrantes, motos, camionetas y un vallado que cubre buena parte de la Plaza de los Dos Congresos, efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina se apostaron sobre Avenida Rivadavia, entre Callao y Riobamba, en los accesos a la Cámara baja. También participan la Policía Federal Argentina y la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.
Desde el Gobierno indicaron que se evaluará la revisión de mochilas y la regulación del uso de banderas durante la movilización. Además, recomendaron a periodistas y reporteros gráficos evitar ubicarse “entre eventuales focos violentos y el personal de las fuerzas de seguridad”.
Jubilados y gremios en la calle
En medio del despliegue, el colectivo de jubilados volvió a concentrarse frente al Congreso para reclamar por la recomposición de haberes, la restitución de la cobertura de medicamentos y expresar su rechazo a la reforma laboral.
Margarita Aillapan, jubilada de origen mapuche que participa cada miércoles de las marchas, manifestó su preocupación por el impacto de la iniciativa en los derechos laborales. Con una bandera argentina sobre los hombros, señaló que “están en juego derechos conquistados desde hace años”.
Otro manifestante, Constitución en mano, apuntó al artículo 14 bis y sostuvo que la reforma vulnera garantías laborales y de seguridad social.
Impacto económico y tensión política
Entre los puntos cuestionados por los manifestantes aparece la modificación del destino de aportes patronales que actualmente financian a la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Según advierten, esos recursos pasarían al Fondo de Asistencia Laboral (FAL), con una merma estimada en miles de millones de dólares anuales para el organismo previsional.
Las críticas también se vinculan con el contexto de despidos y cierres industriales registrados en los últimos meses, que distintos sectores atribuyen al rumbo económico de la gestión de Javier Milei.
Con el Congreso vallado y un fuerte cordón policial en cada acceso a la Plaza, la jornada se desarrolla bajo un clima de alta tensión política y social, en la antesala de un debate legislativo que promete profundizar la confrontación entre el Gobierno y los sectores sindicales y jubilados movilizados.



