El boleto de colectivo volverá a subir en mayo en el AMBA, mientras las empresas reducen frecuencias por el aumento de costos. Viajar será más caro… y también más difícil.
El transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa un momento crítico: a los aumentos constantes en las tarifas ahora se suma una fuerte caída en la frecuencia de los colectivos, generando un combo que impacta de lleno en millones de usuarios.
Nuevo aumento en mayo
A partir de mayo, el boleto de colectivo y subte volverá a subir un 5,4%, en línea con el esquema de actualizaciones periódicas que sigue la inflación.
Con este ajuste, los valores aproximados quedan así:
- Boleto mínimo (hasta 3 km): cerca de $700
- Tramos de 3 a 6 km: alrededor de $780
- Viajes largos (12 a 27 km): casi $900
- Más de 27 km: cerca de $960
Para quienes no tienen la tarjeta SUBE registrada, el costo puede superar ampliamente los $1.000, profundizando la desigualdad dentro del sistema.
Menos colectivos en la calle
Mientras suben las tarifas, varias líneas del AMBA redujeron sus frecuencias hasta en un 30%, lo que ya se traduce en:
- Más tiempo de espera
- Paradas colapsadas
- Unidades más llenas
La decisión responde al fuerte aumento de costos, especialmente del combustible, que subió entre un 20% y 25% en marzo. El litro de gasoil ya supera los $2.100, desfasando completamente la estructura de costos del sistema.
Subsidios atrasados y sistema en tensión
Las empresas de transporte advierten que los subsidios están atrasados y que los valores reconocidos por el Estado quedaron muy por debajo de los costos reales.
Desde el sector aseguran que es “imposible sostener el servicio” en estas condiciones sin una actualización urgente o asistencia financiera.
Un impacto directo en la vida diaria
El deterioro del transporte no es un problema aislado: afecta directamente la rutina de millones de personas que dependen del colectivo para trabajar, estudiar o atender cuestiones básicas.
Más gasto, más tiempo de viaje y peores condiciones marcan un escenario donde moverse se vuelve cada vez más difícil.



