El jefe de Gabinete presentó su informe de gestión ante la Cámara de Diputados en una sesión marcada por el fuerte respaldo del oficialismo, cruces con la oposición y cuestionamientos por la causa judicial que investiga su evolución patrimonial.
En una jornada cargada de tensión política, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se presentó ante la Cámara de Diputados para brindar su informe de gestión, en medio de fuertes cuestionamientos por la causa judicial que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito.
La exposición estuvo atravesada por un importante despliegue político del oficialismo. El presidente Javier Milei asistió al Congreso junto a integrantes del gabinete nacional, en un claro gesto de respaldo al funcionario durante una jornada que se anticipaba compleja.
Durante más de una hora, Adorni defendió la gestión del Gobierno, repasó medidas económicas, destacó el superávit fiscal y reivindicó la reducción del gasto público y la restructuración del Estado. También apuntó contra la oposición, a la que acusó de intentar desestabilizar al Ejecutivo.
Uno de los ejes centrales de la sesión estuvo puesto en las denuncias vinculadas a su patrimonio. Frente a las consultas de distintos bloques opositores sobre bienes, viajes familiares y movimientos económicos, el jefe de Gabinete negó haber cometido irregularidades y aseguró que demostrará su inocencia en la Justicia. “No cometí ningún delito y voy a probarlo”, sostuvo durante su intervención.
Sin embargo, legisladores de la oposición cuestionaron la falta de precisiones en sus respuestas y consideraron insuficientes las explicaciones brindadas. Desde Unión por la Patria anticiparon incluso que analizarán avanzar con una eventual moción de censura, mientras desde otros bloques remarcaron la necesidad de mayores aclaraciones sobre la investigación judicial en curso.
La jornada también dejó fuertes cruces políticos dentro del recinto, con momentos de alta tensión entre oficialismo y oposición, y exposiciones centradas en temas sensibles de la gestión como educación, discapacidad, salud y financiamiento universitario.
El informe de Adorni se convirtió así en una nueva escena de confrontación parlamentaria, con el foco puesto tanto en la marcha del Gobierno como en el frente judicial que hoy condiciona al principal funcionario político de la Casa Rosada.



