12 mayo, 2026
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ECONOMIA EN CRISIS: SE DESPLOMAN LOS AUTOS 0KM Y CRECEN LAS MOTOS BARATAS PARA REPARTO Y DELIVERY

Mientras las ventas de autos nuevos y usados muestran señales de agotamiento pese a la baja de impuestos y la apertura importadora, las motos económicas viven un boom impulsado por el deterioro del empleo, el aumento del transporte público y el crecimiento del trabajo informal vinculado a las apps de delivery.

La industria automotriz argentina atraviesa un escenario contradictorio. Por un lado, las concesionarias de autos 0km enfrentan una caída sostenida en las ventas y prevén un 2026 más flojo que el año pasado. Por el otro, el mercado de motos económicas explota de la mano de miles de trabajadores que buscan una salida laboral rápida en plataformas de reparto y mensajería.

Según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), durante abril se patentaron 47.564 autos 0km, lo que representa una caída del 13,6% respecto al mismo mes de 2025. En el acumulado del primer cuatrimestre, el retroceso alcanza el 5,7%.

En las concesionarias reconocen que el principal problema sigue siendo el costo financiero. Aunque muchas terminales publicitan créditos “a tasa 0%”, los compradores denuncian costos ocultos, gastos administrativos elevados y cuotas finales que terminan encareciendo fuertemente las operaciones.

A esto se suma el aumento permanente de los costos de mantenimiento: seguros, patentes, impuestos y servicios vinculados al uso del vehículo. Incluso los planes de ahorro volvieron a quedar bajo cuestionamiento por utilizar precios de lista oficiales que no reflejan los descuentos reales de mercado.

Mientras tanto, las marcas chinas continúan ganando terreno gracias a la apertura de importaciones impulsada por el Gobierno nacional. Hoy, cerca del 65% de los vehículos vendidos en el país son importados, mientras la producción local acumula una caída superior al 18% en comparación con 2025.

Toyota continúa liderando el ranking de ventas, seguida por Volkswagen, Fiat, Ford y Chevrolet. Sin embargo, marcas asiáticas como BYD ya aparecen entre las diez más vendidas del país y empiezan a disputar espacio en segmentos históricamente dominados por fabricantes tradicionales.

El panorama tampoco mejora en el mercado de usados. Durante el primer trimestre se comercializaron 437 mil unidades, un 5,2% menos que el año anterior. Las agencias advierten sobre márgenes cada vez más bajos y una fuerte dificultad para sostener operaciones sin financiamiento bancario accesible.

Pero mientras los autos frenan, las motos aceleran. En abril se patentaron más de 80 mil motos 0km, un crecimiento interanual del 51,5%. El fenómeno está concentrado especialmente en unidades de baja cilindrada, principalmente motos de 110 cc, cuyos valores oscilan entre $1,5 y $3 millones.

Las cuotas, aunque caras en términos financieros, siguen siendo considerablemente más accesibles que las de un auto y, para muchos trabajadores, terminan resultando más económicas que afrontar diariamente el costo del transporte público.

El crecimiento del delivery y las aplicaciones de reparto aparece como uno de los motores centrales del fenómeno. Cada vez más personas utilizan indemnizaciones, ahorros o trabajos informales para comprar una moto y generar ingresos rápidos.

Especialistas en transporte advierten que la moto dejó de ser solamente un medio para trasladarse al trabajo y pasó a convertirse directamente en una herramienta laboral en un contexto de deterioro económico y precarización creciente.

Sin embargo, el fenómeno también trae consecuencias preocupantes. Investigadores del sector señalan que las motos ya protagonizan cerca del 70% de los accidentes viales graves, situación que se agrava por las exigencias de las plataformas digitales, donde la rentabilidad depende de realizar la mayor cantidad de viajes posibles en el menor tiempo.