Las ventas por el Día del Padre registraron una nueva baja interanual y acumulan cuatro años consecutivos de retroceso. Desde CAME advirtieron que las promociones y descuentos no lograron revertir la cautela de los consumidores.
Las ventas por el Día del Padre volvieron a mostrar señales de debilidad en el consumo. Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las operaciones comerciales cayeron un 0,3% respecto de 2025, consolidando el cuarto año consecutivo de resultados negativos para una de las fechas más importantes del calendario comercial.
El retroceso se suma a las caídas registradas en los años anteriores: 1,7% en 2025, 10,2% en 2024 y 1,2% en 2023. De esta manera, el sector comercial continúa enfrentando dificultades para recuperar los niveles de ventas previos.
Desde la entidad señalaron que el principal factor detrás de este resultado fue el menor poder adquisitivo de las familias y el enfriamiento del consumo, en un contexto donde muchos hogares priorizan gastos esenciales y reducen las compras vinculadas a celebraciones o regalos.
A pesar de que más del 80% de los comercios lanzó promociones especiales para incentivar las ventas, los descuentos y facilidades de pago no lograron generar el impacto esperado. Las principales estrategias estuvieron vinculadas a cuotas con tarjeta de crédito, rebajas por pago en efectivo y beneficios adicionales en distintos rubros.
Sin embargo, desde CAME remarcaron que la efectividad de esas herramientas estuvo limitada por la cautela de los consumidores, que continúan ajustando sus gastos ante la incertidumbre económica.
El informe también indicó que el ticket promedio alcanzó los 78.986 pesos, una cifra superior a la registrada el año pasado, cuando se ubicó en 41.302 pesos. No obstante, el incremento nominal no se tradujo en una mejora de las ventas totales.
Los datos reflejan un escenario en el que, pese a la desaceleración de la inflación y la estabilidad de algunos indicadores económicos, el consumo continúa mostrando dificultades para recuperarse y sigue siendo uno de los principales desafíos para el comercio minorista.



