23 junio, 2026
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LA CLÁSICA MANIOBRA DE BULLRICH: AHORA BUSCA DESPEGARSE DE MILEI EN EL SENADO

La jefa del bloque libertario se abstuvo en la votación de la jueza María Verónica Michelli y tomó distancia de la postura impulsada por la Casa Rosada. El episodio volvió a mostrar la histórica capacidad de Patricia Bullrich para diferenciarse de los gobiernos que integra cuando aparecen los costos políticos.

La aprobación del pliego de María Verónica Michelli como jueza federal de La Plata dejó al descubierto una nueva tensión dentro de La Libertad Avanza, pero también reactivó una conducta política que Patricia Bullrich ha mostrado en distintos momentos de su carrera: tomar distancia cuando una decisión del oficialismo amenaza con generar costos políticos.

La jefa del bloque libertario en el Senado decidió abstenerse durante la votación de Michelli, una postura que contrastó con la estrategia impulsada por el presidente Javier Milei, quien había intentado frenar la designación de la magistrada.

El pliego fue aprobado con 44 votos a favor, 18 en contra y dos abstenciones. Mientras la mayoría de los senadores libertarios rechazó la candidatura en línea con la Casa Rosada, Bullrich optó por correrse de esa posición y evitar quedar asociada a una decisión que generó cuestionamientos incluso entre aliados del Gobierno.

La polémica surgió luego de que el Ejecutivo buscara bloquear el nombramiento de Michelli al conocerse que es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon. Sin embargo, gran parte del Senado consideró que esa situación no afectaba las condiciones profesionales de la candidata para ocupar el cargo.

La abstención de Bullrich fue interpretada en ámbitos parlamentarios como un nuevo intento por preservar su perfil propio dentro del oficialismo. La dirigente ya había marcado diferencias en otros debates recientes y mantiene una estrategia de autonomía que le permite conservar margen político frente a eventuales crisis del Gobierno.

La sesión estuvo atravesada por negociaciones de último momento, cruces entre oficialismo y oposición y un clima de tensión que terminó reflejándose en el resultado final. Más allá de la aprobación de decenas de pliegos judiciales, el foco político quedó puesto en la decisión de Bullrich.

Para distintos sectores de la oposición, la abstención expuso una contradicción dentro del oficialismo y dejó en evidencia que no todos los dirigentes libertarios estuvieron dispuestos a acompañar la decisión presidencial.

Mientras tanto, desde la Casa Rosada evitaron profundizar sobre el episodio y concentraron sus mensajes en la aprobación general de los nombramientos judiciales. Sin embargo, la votación volvió a alimentar las versiones sobre diferencias internas y mostró que, cuando aparecen situaciones complejas, Bullrich vuelve a recurrir a una estrategia conocida: despegarse del gobierno de turno para preservar su propio capital político.