El Presidente sostuvo que la mayoría de los ataques contra la Argentina en redes sociales se originaron en Brasil y vinculó esa supuesta ofensiva con sectores cercanos a Lula da Silva. Sin embargo, los informes difundidos solo registraron volumen de publicaciones y no encontraron evidencia de una operación coordinada.
Javier Milei profundizó la tensión diplomática con Brasil al acusar al país vecino de haber sido el principal origen de una supuesta “campaña antiargentina” en redes sociales durante el Mundial 2026. El mandatario hizo esa afirmación durante un acto político en San Pablo y volvió a repetirla al día siguiente en una entrevista radial.
En su discurso, Milei aseguró que “el lugar de donde más ataques vino fue Brasil” y vinculó esas publicaciones con sectores progresistas y socialistas. Las declaraciones se sumaron a los insultos que lanzó contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y derivaron en una fuerte reacción del Gobierno brasileño, que llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires.
Sin embargo, hasta el momento no existen pruebas que respalden la acusación del Presidente. El dato utilizado por Milei surgió de un informe de la consultora Monitor Digital, difundido a través de una cuenta de redes sociales que el mandatario reposteó en varias oportunidades.
Ese estudio analizó alrededor de 645 millones de publicaciones realizadas en distintas plataformas entre diciembre de 2022 y julio de 2026. El relevamiento mostró que Brasil fue el país extranjero con mayor volumen de menciones sobre la Argentina, con el 22,1% del total, seguido por México, Estados Unidos y España.
Pero el informe no determinó que esas publicaciones fueran ataques ni identificó una campaña organizada. El propio director de Monitor Digital, Diego Corbalán, aclaró que del análisis no surge ninguna acción coordinada por un grupo específico de usuarios.
La consultora tampoco estudió en detalle las temáticas, intenciones o posiciones políticas de las publicaciones. El relevamiento se limitó a contabilizar menciones generales sobre la Argentina, los argentinos y la Selección nacional.
Otros estudios llegaron a conclusiones similares. Una investigación de Inteligencia Analytica analizó casi 600.000 publicaciones realizadas antes y después de la final del Mundial y detectó un elevado nivel de hostilidad contra la Argentina, pero no encontró indicios de una operación centralizada.
Según ese informe, la conversación fue mayormente espontánea, con una gran cantidad de usuarios que publicaron una sola vez y pocas conexiones entre las cuentas participantes. Los investigadores señalaron que el volumen de mensajes no alcanza para demostrar coordinación.
La consultora Ad Hoc también sostuvo que no hay evidencia suficiente para afirmar que la mayoría de los ataques provinieron de Brasil ni que las distintas narrativas críticas contra la Argentina hayan sido organizadas de manera conjunta.
De esta forma, Milei utilizó datos que muestran una elevada cantidad de publicaciones brasileñas sobre la Argentina para sostener una acusación política que los propios informes no respaldan. La interpretación presidencial contribuyó a profundizar un conflicto diplomático con el principal socio comercial del país.



