El artículo 13 de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que ya obtuvo media sanción en Diputados, habilitaría al organismo a utilizar oro, divisas y otros activos de las reservas como garantía para conseguir financiamiento externo. Advierten que la modificación también podría servir para darle un marco legal a la cuestionada operación con los lingotes de oro enviados al exterior.
La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados quedó bajo cuestionamiento por una modificación que ampliaría las facultades del organismo para tomar deuda y utilizar activos de las reservas como garantía.
El punto señalado está incluido en el artículo 13 del proyecto, que modifica el actual artículo 33 de la Carta Orgánica. Según especialistas citados por La Política Online, la nueva redacción permitiría al BCRA respaldar préstamos, operaciones de recompra —repos— y otras herramientas financieras con oro, divisas y activos líquidos.
“Metieron el artículo, entre otras cosas, para blanquear la operación con el oro que nunca aclararon”, afirmó al medio un operador del mercado.
QUÉ CAMBIA CON LA REFORMA DEL BANCO CENTRAL
Actualmente, la normativa permite que el Banco Central mantenga parte de sus activos externos en depósitos, operaciones a interés en bancos del exterior o instrumentos considerados solventes y líquidos.
La reforma amplía esas posibilidades y agrega una facultad clave: los activos que integran las reservas podrían ser utilizados como garantía en operaciones propias de banca central.
Al mismo tiempo, el proyecto incorpora a la Carta Orgánica la inembargabilidad de los bienes que componen las reservas.
De esta manera, los activos quedarían protegidos frente a eventuales embargos de terceros, pero el propio BCRA tendría la posibilidad de ofrecerlos voluntariamente como garantía para acceder a financiamiento.
La iniciativa también busca ampliar las entidades con las que el Central puede realizar este tipo de operaciones, incorporando a bancos internacionales privados entre sus posibles contrapartes.
ADVIERTEN QUE PODRÍA ENDEUDARSE SIN AUTORIZACIÓN DEL CONGRESO
Uno de los puntos que generó mayor controversia es que esta estructura permitiría al Banco Central realizar operaciones de financiamiento externo sin requerir una autorización previa del Poder Legislativo.
El esquema combinaría tres modificaciones: la posibilidad de tomar financiamiento de un mayor número de actores, celebrar contratos bajo condiciones utilizadas en los mercados financieros internacionales y respaldar esas operaciones con activos de las reservas.
También surgieron cuestionamientos porque una parte de las reservas brutas del Banco Central tiene como contrapartida los encajes correspondientes a los depósitos en dólares del sistema financiero.
Según la nota, la reforma no establecería una diferenciación específica entre esos activos a la hora de autorizar su utilización como garantía, un aspecto que encendió críticas durante el debate.
LA POLÉMICA POR LOS LINGOTES DE ORO
La modificación también volvió a poner en discusión el traslado al exterior de parte del oro que integra las reservas del Banco Central.
Los envíos habían generado cuestionamientos por la falta de información oficial sobre la operación. Tras las primeras versiones, Luis Caputo reconoció que los lingotes habían sido trasladados al exterior con el objetivo de obtener un rendimiento.
Sin embargo, continuaron los reclamos para conocer qué cantidad de oro fue enviada, dónde quedó depositada, bajo qué contratos se realizó la operación y si esos activos fueron utilizados para respaldar algún instrumento financiero.
Quienes cuestionan la reforma sostienen que la nueva normativa podría otorgarle un marco legal explícito a operaciones de ese tipo.
TENSIÓN EN DIPUTADOS POR EL ARTÍCULO 13
El artículo cuestionado también provocó cruces durante la votación en particular del proyecto en la Cámara de Diputados.
El diputado libertario Santiago Pauli propuso votar la iniciativa por títulos y no artículo por artículo. Desde Unión por la Patria, Germán Martínez reclamó que los puntos considerados más sensibles pudieran ser sometidos a votaciones separadas.
La discusión derivó en un fuerte cruce entre Martínez y el presidente de la Cámara, Martín Menem, y requirió la intervención de Cristian Ritondo para destrabar la situación.
Con la media sanción obtenida en Diputados, la reforma deberá continuar ahora su tratamiento legislativo antes de convertirse en ley.



