Los datos del INDEC correspondientes al segundo trimestre de 2026 muestran un aumento de la desocupación y una expansión del trabajo no registrado. La cantidad de personas sin empleo alcanzó los 1,8 millones, mientras que los trabajadores informales ya suman 10,2 millones.
El mercado de trabajo cerró el segundo trimestre de 2026 con señales de deterioro tanto en la cantidad como en la calidad del empleo. Según los datos difundidos por el INDEC, la desocupación avanzó al 7,9 %, mientras que la informalidad laboral llegó al 45 %.
La tasa de desempleo aumentó 0,3 puntos porcentuales frente al mismo período de 2025 y 0,1 puntos en comparación con el primer trimestre de este año. Con este resultado, el indicador alcanzó su nivel más elevado desde 2021 y la cantidad de personas desocupadas trepó a aproximadamente 1,8 millones.
El incremento estuvo acompañado por una mayor cantidad de personas que ingresaron al mercado laboral en busca de empleo. La tasa de actividad se ubicó en 48,9 %, mientras que la tasa de empleo alcanzó el 45 % de la población total.
EL TRABAJO INFORMAL GANA TERRENO
El otro dato central del informe es la expansión de la informalidad. En un año, la proporción de trabajadores informales pasó del 43,2 % al 45 %, un incremento de casi dos puntos porcentuales.
Al mismo tiempo, el empleo formal descendió del 56,6 % al 54,9 %. En términos absolutos, el universo de trabajadores informales llegó a 10,2 millones de personas, mientras que unos 12,5 millones permanecieron dentro del empleo registrado.
El INDEC también registró un incremento de 3 puntos porcentuales en la participación de los trabajadores por cuenta propia dentro del conjunto de los informales, que pasó del 34,3 % al 37,3 %.
La situación fue particularmente marcada en los aglomerados del interior del país. Allí, la desocupación aumentó 1,3 puntos y alcanzó el 7,6 %, mientras que la subocupación demandante subió 0,9 puntos hasta ubicarse en 9,1 %.
MÁS OCUPADOS, PERO CON MENOS REGISTRACIÓN
El economista de la CTA Luis Campos analizó los resultados y puso el foco en la composición del empleo creado durante el último año.
Según sus cálculos, si bien hubo unos 250.000 ocupados adicionales, ese crecimiento se explica por la incorporación de aproximadamente 350.000 trabajadores informales, mientras que el empleo formal se redujo en unos 100.000 puestos.
Campos también señaló que la expansión del trabajo por cuenta propia constituye uno de los principales factores detrás del crecimiento de la informalidad. Durante los últimos dos años y medio, este segmento pasó de representar el 13,2 % al 17 % del total de personas ocupadas.
De acuerdo con el economista, esto significa que aproximadamente uno de cada seis ocupados es un trabajador por cuenta propia informal.
El fenómeno plantea una diferencia entre el crecimiento de la cantidad de personas ocupadas y las condiciones en las que esas personas desarrollan su actividad. El aumento de los puestos informales permite absorber parte de quienes buscan ingresos, pero sin garantizar las condiciones asociadas al empleo registrado.
LOS JÓVENES Y LAS MUJERES, ENTRE LOS MÁS AFECTADOS
Los datos también muestran diferencias importantes según los grupos de población.
Campos señaló que el desempleo continúa en niveles elevados entre mujeres y varones jóvenes, con tasas del 17,1 % y 14,1 %, respectivamente.
En algunos de los principales centros urbanos, además, la desocupación ya supera el 10 %. El economista mencionó específicamente los casos de Córdoba y Rosario.
Para Campos, la evolución de los indicadores refleja un mercado laboral que está modificándose principalmente a través de las condiciones y características de los puestos disponibles. En ese sentido, vinculó el crecimiento de la informalidad y del trabajo por cuenta propia con el deterioro progresivo de las condiciones de vida de los trabajadores.
Los números del segundo trimestre dejan así un escenario marcado por dos movimientos simultáneos: más personas buscando empleo y una mayor proporción de quienes trabajan haciéndolo bajo condiciones de informalidad.



