28 septiembre, 2026
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Buenos Aires

La confianza en el gobierno de Milei se desploma a su nivel más bajo

En un contexto marcado por la profundización de la crisis económica y la volatilidad financiera, la encuesta de la Universidad Torcuato Di Tella volvió a evidenciar una caída en la confianza ciudadana hacia el gobierno de Javier Milei. El Índice de Confianza en el Gobierno retrocedió un 5,9% en septiembre, ubicándose en un magro 1,94 sobre 5 posibles, su peor registro desde que el dirigente libertario llegó a la presidencia.

Este retroceso se produce tras un efímero repunte en agosto, que el propio Di Tella había puesto en duda por un posible error muestral, especialmente entre el sector joven de la población. La baja de septiembre parece confirmar aquella advertencia, consolidando la tendencia negativa en la percepción pública.

Impacto económico y político

La caída del índice se da en medio de datos económicos adversos comunicados por el INDEC: la actividad económica registró una disminución interanual del 1,4% en julio y un desplome del 2,9% respecto al mes previo, mientras que la pobreza alcanzó al 32,3% de la población en el primer semestre de 2024. Estas cifras empeoran el panorama para un gobierno que aún lucha por consolidar su base de apoyo.

La presión sobre Milei se acrecienta ante señales claras de castigo en los mercados. El riesgo país superó los 600 puntos básicos, cerrando en 609 puntos el 25 de septiembre, su nivel más alto desde abril, y el índice S&P Merval retrocedió 1,57% en la misma jornada. La depreciación de bonos y acciones argentinos refleja la incertidumbre que atraviesan tanto inversores como sectores productivos.

Evaluación crítica del desempeño gubernamental

El descontento se refleja especialmente en el componente más sensible del índice: la percepción sobre la preocupación del gobierno por el interés general cayó 12,3%, situándose en un escaso 1,50 puntos. También sufrió una baja considerable la evaluación general de la gestión, que descendió 9,3% hasta 1,60 puntos.

Otros indicadores relevados, como la percepción de eficiencia y la capacidad para resolver problemas, exhibieron reducciones porcentuales de 3,5% y 4% respectivamente. Lo que permanece relativamente alto, aunque en caída, es la valoración sobre la honestidad del Ejecutivo, que alcanza 2,45 puntos pese a disminuir 2,9%.

Si bien la confianza durante la era Milei se mantuvo en niveles superiores a los alcanzados en similares etapas de gobiernos anteriores como el de Cristina Kirchner o Alberto Fernández, la actual caída advierte un desgaste significativo. La comparación con el mes 33 de otras presidencias pone en evidencia que, pese a mantener alguna ventaja relativa, Milei comienza a enfrentar una crisis de legitimidad política y social que puede complicar su continuidad.

Este descenso apunta no solo a una contestación popular ante el impacto tangible de las políticas económicas, sino también a una crisis interna de gobernabilidad, en un país que se debate entre la continuidad de viejas estructuras y el mandato de cambio que llevó a Milei al poder.