Los datos oficiales muestran que el empleo registrado privado acumula una caída del 4,2% desde noviembre de 2023. En paralelo, el consumo masivo registró diez meses consecutivos de retroceso interanual, en un escenario marcado por la pérdida de ingresos y la retracción de la actividad económica.
La economía argentina continúa mostrando señales de contracción en el mercado laboral y en el consumo de los hogares. Desde noviembre de 2023, cuando Javier Milei asumió la Presidencia, se perdieron 265.765 puestos de trabajo asalariado privado registrado, según cifras de la Secretaría de Trabajo de la Nación procesadas por la consultora Politikón Chaco.
Como consecuencia, la cantidad de trabajadores formales del sector privado descendió a 6.106.800 en julio, el nivel más bajo de los últimos 52 meses. El deterioro también se refleja en los indicadores de consumo, que muestran dificultades para recuperarse ante la pérdida de poder adquisitivo y la menor disponibilidad de ingresos familiares.
EL EMPLEO REGISTRADO ACUMULA 14 MESES DE CAÍDAS
Durante julio se eliminaron 12.716 puestos de trabajo privados registrados respecto del mes anterior, lo que representó una contracción mensual del 0,2%. Mientras algunos sectores generaron 644 empleos, las actividades que registraron retrocesos destruyeron 13.358 puestos.
La comparación interanual también refleja el deterioro del mercado laboral: frente a julio de 2025, el empleo formal privado cayó un 2,2%, equivalente a 134.517 puestos menos. De esta manera, el indicador acumuló 14 meses consecutivos de retroceso interanual.
Desde noviembre de 2023, la reducción alcanza al 4,2% de los puestos registrados, con un balance negativo en once sectores económicos y mejoras solamente en tres.
Entre las actividades que mostraron variaciones positivas durante julio se encontraron Minas y Canteras, con 344 empleos adicionales; Electricidad, Gas y Agua, con 76; y Pesca, con 18.
En cambio, la Industria Manufacturera perdió 2.832 puestos durante el mes, la Construcción redujo su plantel en 2.178 trabajadores y el Comercio registró una caída de 1.675 empleos. La Intermediación Financiera también retrocedió, con 574 puestos menos.
Si se considera el período completo desde el inicio de la gestión libertaria, la Industria Manufacturera acumula una pérdida de 90.924 empleos, equivalente al 7,6%. La Construcción aparece entre las actividades más golpeadas, con 64.083 puestos destruidos y una caída del 14,5%.
BUENOS AIRES, LA PROVINCIA CON MÁS EMPLEOS PERDIDOS
El impacto de la contracción laboral se distribuye de manera desigual en el país. En julio, 17 jurisdicciones registraron caídas mensuales del empleo privado formal. Santa Cruz encabezó las bajas porcentuales, con un 0,9%, seguida por Mendoza y Corrientes, ambas con retrocesos del 0,7%.
En términos absolutos, la provincia de Buenos Aires concentró la mayor pérdida mensual, con 8.001 puestos de trabajo menos. Mendoza quedó en segundo lugar, con una reducción de 1.648 empleos.
La comparación con noviembre de 2023 muestra un panorama todavía más amplio: solamente Neuquén y Río Negro lograron mantener un saldo positivo durante el período. La primera registró un crecimiento del 8,9%, con 12.825 puestos adicionales, mientras que la segunda avanzó un 3,5%, con 3.898 empleos más.
Las otras 22 jurisdicciones acumularon retrocesos. Buenos Aires encabezó el listado, con 104.361 puestos perdidos, seguida por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con 43.407; Córdoba, con 19.884; y Santa Fe, con 17.774.
EL CONSUMO MASIVO TAMBIÉN SIGUE EN RETROCESO
La caída del empleo formal coincide con una reducción del gasto de los hogares. El Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, registró en septiembre una baja interanual del 1%, con lo que acumuló diez meses consecutivos de retroceso frente al mismo período del año anterior.
Aunque el indicador desestacionalizado —que elimina variaciones propias de cada período para facilitar las comparaciones— avanzó un 0,5% respecto de agosto, el balance de los primeros nueve meses de 2026 continuó en terreno negativo, con una caída acumulada del 1,3%.
El Consumo Masivo, que representa aproximadamente la mitad del gasto total de los hogares, mostró un deterioro mayor: cayó un 3,2% interanual en septiembre y acumuló una contracción del 3,1% durante 2026. En el último trimestre relevado, el retroceso promedio fue del 4%.
Los datos por producto también exhiben comportamientos diferentes. Mientras el consumo de carne porcina creció un 14,3% interanual en agosto y acumuló una suba del 12% durante 2026, el consumo de carne vacuna se desplomó un 13,2% en la comparación interanual de ese mes, encadenando 14 caídas consecutivas.
Por su parte, las ventas de combustibles al público retrocedieron un 3,3% interanual y acumularon una baja del 2% en lo que va del año.
MENOS GASTO EN RECREACIÓN Y COMPRAS COTIDIANAS
Las dificultades económicas también se reflejan en los gastos vinculados con el ocio. El rubro Recreación y Turismo cayó un 6,4% interanual en septiembre, acumuló una retracción del 2,2% durante el año y registró una baja del 4,8% en el último trimestre.
Entre los indicadores que explican esa tendencia aparece la caída del 7,1% interanual en las ventas de restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires durante agosto. En los patios de comida de los centros comerciales, las ventas disminuyeron un 1,3% frente al mismo mes del año anterior y acumularon un retroceso del 5,1% en 2026.
Los bienes durables mostraron un comportamiento diferente: crecieron un 3,2% interanual en septiembre y acumularon una mejora del 0,4% en el año. El resultado estuvo impulsado, entre otros factores, por el aumento del 7,1% en los patentamientos de motocicletas.
Sin embargo, el mercado automotor continuó debilitándose. Los patentamientos de autos cayeron un 12,6% interanual en septiembre, lo que representó la sexta baja consecutiva.
Los bienes semidurables, que representan el 11,8% del gasto de los hogares, aumentaron un 4,3% interanual en septiembre y acumularon una suba del 2,6% en el año. Aun así, las ventas de indumentaria y calzado en shoppings y supermercados retrocedieron un 1,6% interanual en julio, mientras que las jugueterías registraron una caída del 4,1%.
UN ESCENARIO DE DEBILIDAD ECONÓMICA
Los indicadores laborales y de consumo muestran que la recuperación económica sigue siendo desigual. La pérdida de puestos registrados afecta los ingresos de miles de familias y, al mismo tiempo, la retracción del gasto limita las ventas de comercios y empresas.
Aunque algunos rubros presentan mejoras puntuales, las caídas acumuladas en el empleo privado, la industria, la construcción y el consumo masivo reflejan las dificultades para consolidar una recuperación sostenida desde el inicio de la gestión de Milei.



