Aunque las transferencias totales de la Nación a las provincias crecieron en términos reales durante 2025, el uso de los Aportes del Tesoro Nacional fue mínimo. La subejecución del fondo volvió a reflejar el fuerte ajuste aplicado durante la gestión de Javier Milei.
El año 2025 terminó con un dato que volvió a encender alarmas en las provincias: $740.536 millones del Fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) no fueron distribuidos entre los distritos. Si bien las transferencias totales de la Nación mostraron una leve mejora real respecto de 2024, la ejecución de este fondo clave para atender desequilibrios fiscales fue una de las más bajas de los últimos años.
Según los datos consolidados, las transferencias automáticas y no automáticas de la Nación a las 24 jurisdicciones ascendieron a $62,8 billones en 2025. El monto implicó un incremento nominal del 44,4% interanual que, al ubicarse apenas por encima de la inflación proyectada, representó una suba real del 2,6%.
Del total transferido, $60,28 billones correspondieron a envíos automáticos —coparticipación, leyes especiales y compensaciones del Consenso Fiscal— mientras que $2,49 billones fueron transferencias discrecionales. Dentro de estas últimas, la Ciudad de Buenos Aires concentró el 47%, principalmente por el pago derivado de la medida cautelar de la Corte Suprema de Justicia vinculada a los fondos de coparticipación detraídos desde 2020.
El repunte frente a 2024 se explica, en gran parte, por el piso extremadamente bajo que dejaron las transferencias durante el inicio de la presidencia de Milei, cuando —exceptuando la coparticipación, de reparto automático— se aplicó uno de los ajustes más severos sobre los envíos a las provincias.
El Fondo de ATN contó en 2025 con $948.036 millones, equivalentes al 1% de la masa coparticipable. Sin embargo, solo se ejecutaron $207.500 millones, lo que representa apenas el 21,9% del total disponible.
Aunque este nivel de ejecución supera el 7,3% registrado en 2024, quedó muy por debajo de los niveles históricos: 77,6% en 2023, 26,2% en 2022, 69,7% en 2021 y 196,1% en 2020, año atravesado por el impacto fiscal de la pandemia.



