El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) publicó su pronóstico trimestral y anticipó que entre octubre y diciembre las temperaturas en gran parte del país estarán ligeramente por encima de lo normal. Aunque no se esperan olas de calor extremas, los especialistas advierten que estos cambios pueden tener efectos concretos sobre la salud y el ambiente.
La vocera del organismo, Cindy Fernández, explicó que el informe “no pronostica récords de temperatura, sino promedios”. En ese sentido, precisó que, si una región suele registrar 20 grados, este año podría alcanzar 22 o 23, sin que eso implique necesariamente fenómenos extremos.
Fernández también descartó la presencia de La Niña, fenómeno climático que suele intensificar los calores extremos. Según detalló, las proyecciones actuales muestran condiciones más equilibradas, aunque con mayor probabilidad de temperaturas altas en zonas del centro y norte del país. “El cambio climático sigue siendo el gran condicionante”, remarcó.
Por su parte, Marisol Osman, investigadora del CIMA (UBA–CONICET), destacó que las tendencias actuales se explican por tres factores: el cambio climático, una posible reactivación de La Niña y la influencia del Dipolo del Océano Índico, que podría favorecer un trimestre más cálido y seco. La especialista agregó que la “habilidad estacional” de los modelos es moderada y que los pronósticos deben leerse como rangos de probabilidad, no como certezas.
Los expertos subrayan que estos reportes son esenciales para planificar acciones en salud, energía y agricultura. En caso de confirmarse un trimestre más caluroso, el Norte argentino, el Litoral y las grandes ciudades serían las áreas más afectadas, con noches más cálidas, suelos más secos y mayor riesgo de incendios.
La médica infectóloga Mónica Foccoli (MN 70.669) advirtió que el aumento de las temperaturas también favorece al mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue y la chikungunya. “Mientras haya calor y agua estancada, el mosquito seguirá activo”, indicó. Además, recordó que las campañas de prevención deben reforzarse incluso durante el invierno, cuando suelen acumularse los criaderos.



