La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) convocó a un paro nacional para el próximo lunes 26 de febrero, con movilizaciones y asambleas en todo el país. Reclaman un aumento salarial por encima de la inflación, reincorporaciones por despidos y pases a planta permanente. La medida de fuerza cuenta con el apoyo de otros 20 gremios de empleados públicos por lo que se espera que tenga gran impacto.
La jornada nacional de lucha se dará luego de las que convocaron La Fraternidad y el Sindicato de Sanidad. En este caso, el Frente de Gremios Estatales presentó cuatro demandas concretas: aumento salarial ya por encima de la inflación, inmediata reincorporación de despedidos sin causa, pase a planta permanente y rechazo a cualquier tipo de privatización. El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, explicó que «(desde el gobierno de Milei) le ponen techo a las paritarias y las quieren hacer desaparecer. Además, continúan con las amenazas de despidos y los intentos de privatizar empresas públicas».
Puntualmente, el gremio exige un aumento salarial por encima de la inflación, la reincorporación de despedidos sin causa y el pase a Planta Permanente. Además, el sindicato rechaza cualquier intento de privatización.
Aguiar, reprochó que desde el Gobierno nacional «en tan solo semanas deterioraron de manera grave las condiciones de vida de millones en toda la Argentina» y advirtió que «cada vez que los trabajadores y los jubilados tocaron fondo, no rebotaron, siempre se quedaron ahí, en el fondo».
Al considerar que el aumento ofrecido no está por encima de la inflación, que entre diciembre y enero acumuló casi un 50% –según INDEC–, ATE decidió avanzar en su plan de lucha y convocar a una jornada de paros, asambleas y movilizaciones para este 26 de febrero.



