30 octubre, 2026
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CADA VEZ MENOS ARGENTINOS PUEDEN JUBILARSE: LAS NUEVAS ALTAS CAYERON UN 43%

El fin de las moratorias previsionales dejó a miles de personas con mayores dificultades para acceder a una jubilación. En los primeros nueve meses del año se otorgaron 151.707 beneficios, mientras casi la mitad de los trabajadores enfrenta problemas de informalidad laboral.

La cantidad de argentinos que logra acceder a una jubilación registró una fuerte caída durante 2026. Entre enero y septiembre, ANSES otorgó un 43% menos de nuevas prestaciones que en el mismo período del año anterior, en medio de las dificultades para completar los 30 años de aportes que exige el sistema.

De acuerdo con los datos difundidos, durante los primeros nueve meses del año se concedieron 151.707 nuevas jubilaciones.

La cifra también se encuentra un 52% por debajo de los registros del mismo período de 2024, lo que evidencia una reducción sostenida en el acceso a las prestaciones previsionales.

Uno de los principales factores detrás de esta situación es el vencimiento de las moratorias, que permitían regularizar aportes faltantes y acceder al beneficio al cumplir la edad correspondiente.

Por qué cada vez cuesta más jubilarse

Para obtener una jubilación ordinaria en Argentina, las mujeres deben tener al menos 60 años y los hombres 65, además de acreditar 30 años de aportes.

El problema es que una parte importante de la población llega a esas edades sin haber reunido las contribuciones necesarias.

La abogada previsional Florencia Markarián explicó a Infobae que las moratorias se habían convertido en una herramienta fundamental para completar las trayectorias laborales.

Sin esos mecanismos, muchas personas que trabajaron durante décadas, pero no realizaron aportes suficientes, encuentran mayores obstáculos para acceder a una jubilación ordinaria.

Durante los primeros nueve meses de 2026, el 43% de las nuevas jubilaciones se obtuvo mediante algún mecanismo de regularización previsional.

Casi cinco de cada diez trabajadores son informales

La situación previsional está directamente relacionada con las condiciones del mercado laboral.

Según las cifras citadas en el informe, la informalidad alcanza al 45% de las personas ocupadas en Argentina, lo que implica que una proporción considerable de trabajadores no registra aportes jubilatorios por sus actividades.

La falta de empleo formal durante períodos prolongados puede convertirse en un problema cuando llega el momento de retirarse.

Además, las interrupciones laborales y la inestabilidad en los ingresos dificultan la construcción de una trayectoria contributiva completa.

Por eso, el impacto del fin de las moratorias no se limita a quienes actualmente están cerca de jubilarse, sino que también plantea desafíos para las próximas generaciones.

El problema de quienes aportaron toda su vida como monotributistas

El sistema también presenta diferencias según la modalidad de trabajo.

Los monotributistas realizan aportes previsionales, pero el cálculo de su futura jubilación no funciona de la misma manera que para quienes trabajaron en relación de dependencia.

Según detalló Markarián, quienes aportaron exclusivamente como monotributistas generalmente acceden al haber mínimo.

La especialista ubicó ese ingreso alrededor de los $505.000 mensuales y advirtió sobre las dificultades que representa para afrontar los gastos cotidianos.

En cambio, quienes alternaron el monotributo con trabajos registrados pueden tener un cálculo diferente, porque también se consideran los aportes realizados como asalariados.

¿Podría aumentar la edad jubilatoria?

En paralelo a la caída de las nuevas prestaciones, existen propuestas que plantean modificar la edad de retiro.

Algunas iniciativas buscan establecer los 65 años como edad jubilatoria tanto para mujeres como para hombres.

Otras alternativas contemplan incrementos graduales hasta los 68 o 70 años.

Por el momento, estos cambios no forman parte de los requisitos generales vigentes.

Con menos moratorias disponibles y un mercado laboral atravesado por la informalidad, el acceso a la jubilación se convierte en una preocupación creciente para miles de argentinos que llegan a la edad de retiro sin los aportes exigidos.