Tras una pausa marcada por las fiestas de fin de año y con el objetivo de atraer nuevas propuestas, el grupo francés Carrefour volvió a activar el proceso de venta de su filial en la Argentina. La casa matriz busca cerrar la operación antes de que finalice enero, aunque por el momento solo mantiene negociaciones formales con el empresario Francisco De Narváez.
El ex diputado nacional, a través del grupo GDN —del que posee el 60%, mientras que el 40% restante pertenece al fondo L. Catterton— fue el único interesado que presentó una oferta económica concreta. La propuesta, enviada a mediados de noviembre al Deutsche Bank, asciende a u$s1.000 millones e incluye la posibilidad de seguir operando los locales bajo la marca Carrefour.
De prosperar el acuerdo, De Narváez controlaría la cadena francesa de manera independiente de Changomás, la marca que creó tras adquirir los activos locales de Walmart en 2020. Actualmente, Changomás opera 92 tiendas en 21 provincias y en la Ciudad de Buenos Aires, con fuerte presencia en territorio bonaerense.
Carrefour, en cambio, cuenta con una red mucho más extensa y diversificada: alrededor de 700 sucursales entre hipermercados, mayoristas, formatos Market y Express, además de una entidad financiera propia, más de 17.000 empleados y operaciones en 110 municipios. Su participación de mercado ronda el 21,1%, con un dominio clave en el AMBA y el formato de cercanía, un segmento donde Changomás tiene menor penetración.
En caso de concretarse la compra, el empresario pasaría a concentrar cerca del 29% del mercado supermercadista argentino, con unas 800 tiendas y casi 40.000 empleados, aunque con escasa superposición geográfica: Changomás es fuerte en el interior del país y Carrefour en CABA y el Gran Buenos Aires.
Fuentes cercanas a la negociación señalan que el proceso viene demorado. Inicialmente, la operación iba a cerrarse en noviembre de 2025, luego se postergó para diciembre y ahora el nuevo objetivo es concretarla antes de que termine enero de 2026. El resto de los potenciales interesados, como Alfredo Coto o el fondo Klaff Realty, no lograron presentar una propuesta económica que compita con la de De Narváez.
Para fortalecer su posición financiera, el empresario avanzó además en la venta de varios activos en Uruguay —entre ellos la cadena Ta-Ta y la farmacia San Roque— al grupo Vierci, una operación que le permitiría reunir los fondos necesarios para afrontar la compra, sujeta todavía a aprobaciones regulatorias.
Mientras tanto, en la casa matriz de Carrefour en París apuestan a cerrar el traspaso cuanto antes para concretar su salida definitiva del mercado argentino, en un contexto de fuerte reconfiguración del negocio supermercadista local.



