Carlos Alberto Vega fue condenado por el Tribunal Oral Federal de Tucumán por su responsabilidad en la sustracción y alteración de la identidad de Marcos Eduardo Ramos y su hermano Elías Ismael Suleiman durante la última dictadura. La Justicia también ordenó medidas de reparación para ambos.
El Tribunal Oral Federal de Tucumán condenó a 12 años de prisión a Carlos Alberto Vega, exintegrante de Inteligencia militar, por su participación en la apropiación de Marcos Eduardo Ramos, identificado en 2018 como el nieto recuperado número 128, y de su hermano Elías Ismael Suleiman.
Los jueces Ana Carina Farías, María Cristina Giordano y Federico Bothamley resolvieron por unanimidad considerar a Vega partícipe necesario de los delitos de sustracción, retención y ocultamiento de menores de diez años, además de la alteración de su estado civil.
La sentencia también estableció una inhabilitación absoluta por 12 años. Hasta que el fallo quede firme, Vega continuará bajo prisión domiciliaria y con monitoreo electrónico.
EL SECUESTRO Y LA APROPIACIÓN
Marcos tenía apenas cinco meses cuando su madre, Rosario del Carmen Ramos, fue secuestrada en Tucumán en 1976, durante la última dictadura.
Después del secuestro, el bebé fue retenido e inscripto con una identidad falsa como hijo de Víctor Lucio Sánchez, quien integraba el Destacamento de Inteligencia 142 del Ejército Argentino.
Su hermano Elías, que tenía ocho años, también fue retenido ilegalmente, aunque posteriormente consiguió escapar.
MARCOS RECUPERÓ SU IDENTIDAD EN 2018
Más de cuatro décadas después de aquellos hechos, la investigación permitió reconstruir la identidad de Marcos. En 2018 fue reconocido como el nieto recuperado número 128.
El proceso continuó y, en junio de 2026, nuevos estudios del Banco Nacional de Datos Genéticos permitieron determinar su filiación paterna. Los análisis establecieron que es hijo de Pastor Dante Campos, desaparecido durante la dictadura.
Durante el juicio, la fiscalía y la querella de Abuelas de Plaza de Mayo habían solicitado una condena de 17 años, mientras que la defensa de Vega pidió su absolución.
LA JUSTICIA ORDENÓ REPARACIONES PARA LOS HERMANOS
El fallo también contempló medidas de reparación integral para Marcos Eduardo Ramos y Elías Ismael Suleiman.
El tribunal dispuso que el Ministerio de Justicia instrumente los mecanismos necesarios para garantizar las indemnizaciones establecidas por la legislación vigente y el acceso a tratamientos psicológicos que puedan requerir.
Además, los jueces señalaron que la búsqueda de las personas apropiadas durante el terrorismo de Estado continúa siendo una obligación del Estado argentino y remarcaron la importancia de garantizar el funcionamiento de organismos como el Banco Nacional de Datos Genéticos y la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad.
A casi medio siglo del inicio de la última dictadura, se estima que alrededor de 200 nietos y nietas apropiados todavía no pudieron recuperar su verdadera identidad.



