13 abril, 2026
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CRISIS EN LA INDUSTRIA: GRANJA TRES ARROYOS SUSPENDE 200 TRABAJADORES EN PILAR Y PAGA SALARIOS AL 50%

La empresa avícola aplicó un esquema de suspensiones por 180 días en su planta bonaerense. La caída de ventas, las exportaciones en retroceso y la presión de importaciones golpean al sector.

La crisis en la industria nacional suma un nuevo capítulo con la decisión de Granja Tres Arroyos de suspender a unos 200 trabajadores en su planta de La Lonja, en el partido bonaerense de Pilar.

La medida regirá por 180 días y contempla un fuerte recorte en los ingresos: los operarios trabajarán solo dos o tres días por semana y cobrarán el 50% del salario por las jornadas no trabajadas.

Suspensiones y fuerte caída salarial

El esquema implementado por la empresa busca reducir costos en medio de un escenario que el sector describe como crítico.

Los trabajadores afectados percibirán sus haberes de forma parcial y en cuotas, una modalidad que ya venía aplicándose desde hace más de un año.

El ajuste generó malestar dentro de la planta, donde los empleados aseguran sentirse “a la deriva” ante la falta de respuestas concretas.

Un sector en retroceso

La situación responde a una combinación de factores que golpean a toda la industria avícola.

Uno de los principales problemas es la caída de las exportaciones tras la crisis sanitaria por la gripe aviar en 2023, que impactó especialmente en el mercado chino.

En el caso de la empresa, las ventas externas pasaron de representar un 33% de la producción a apenas un 25%.

Importaciones y costos en alza

A este escenario se suma la presión de productos importados, principalmente pollo proveniente de Brasil, que compite con precios más bajos en el mercado local.

Además, los costos operativos y las tarifas energéticas elevadas siguen deteriorando la rentabilidad de las compañías del sector.

Riesgo para cientos de empleos

Aunque un grupo reducido de operarios continúa trabajando con normalidad, el panorama general es de incertidumbre.

A nivel nacional, se estima que más de 450 puestos de trabajo están en riesgo dentro de la empresa.

La planta de Pilar se convirtió así en uno de los focos más visibles de una crisis industrial que impacta directamente en el empleo y en la actividad productiva.