El Gobierno desvinculó a cerca del 20% del personal contratado de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Los trabajadores denuncian un proceso de desmantelamiento que afecta proyectos estratégicos, mientras crecen las protestas y los reclamos por las reincorporaciones.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) atraviesa una nueva crisis luego de que el Gobierno nacional resolviera despedir a aproximadamente el 20% del personal contratado del organismo. La decisión fue comunicada sin previo aviso a través del sistema interno y generó un fuerte rechazo entre trabajadores, gremios y referentes del sector científico.
Según denunciaron desde la Asociación de Profesionales de la CNEA y la Actividad Nuclear (APCNEAN), las desvinculaciones alcanzan a distintas áreas estratégicas, incluyendo proyectos de tecnología nuclear, laboratorios, relaciones internacionales y el desarrollo del reactor CAREM, uno de los principales proyectos tecnológicos del país.
Los representantes sindicales advirtieron que la reducción de personal compromete el funcionamiento cotidiano del organismo. Señalaron que algunos laboratorios de alta complejidad podrían quedar sin operadores y que numerosas tareas técnicas y administrativas recaerán sobre un plantel cada vez más reducido.
Desde los gremios sostienen que la medida contradice las versiones que circulaban dentro de la propia institución, donde se esperaba la renovación de los contratos hasta fin de año. Además, acusaron al Gobierno de profundizar un proceso de desmantelamiento del sistema científico y tecnológico nacional sin instancias de diálogo con los trabajadores.
La situación también generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos. La ex presidenta de la CNEA y actual diputada nacional Adriana Serquis expresó su rechazo a los despidos y advirtió que resulta incompatible plantear una política de desarrollo nuclear mientras se reduce el personal especializado encargado de sostener esos proyectos.
Los trabajadores también denuncian que la pérdida de recursos humanos se suma a un deterioro salarial que viene provocando numerosas renuncias durante los últimos meses. Según indicaron, profesionales altamente calificados abandonan el organismo ante la caída del poder adquisitivo y la falta de perspectivas laborales.
Frente a este escenario, gremios y trabajadores convocaron a nuevas medidas de protesta para exigir la reincorporación de los despedidos y frenar lo que consideran un vaciamiento de la CNEA. Además, alertan que el ajuste impacta directamente sobre el desarrollo de proyectos estratégicos vinculados a la industria nuclear y la soberanía tecnológica del país.



