Un estudio de la Universidad Nacional de La Plata halló concentraciones de medicamentos como paracetamol, antiepilépticos y atenolol por encima de la media mundial en cursos de agua que desembocan en el Río de la Plata.
Científicos argentinos detectaron una elevada contaminación por residuos de fármacos en ríos y arroyos de la región metropolitana de Buenos Aires, con niveles que en algunos casos superan el promedio global. El hallazgo surge de una investigación realizada por especialistas del Centro de Investigaciones del Medioambiente (CIM) de la Universidad Nacional de La Plata, publicada recientemente en la revista Environmental Toxicology and Chemistry.
El estudio analizó siete cursos de agua que atraviesan una de las zonas más densamente pobladas del país, donde viven cerca de 15 millones de personas, y que finalmente desembocan en el Río de la Plata. Se trata de una investigación inédita en América del Sur por la magnitud de la muestra, tanto en cantidad de fármacos estudiados como en sitios relevados.
Entre los medicamentos detectados con mayor concentración se encuentran el paracetamol, la carbamazepina —utilizada como antiepiléptico— y el atenolol, indicado para el tratamiento de la hipertensión y las arritmias. Según los investigadores, los niveles registrados de estos compuestos están entre los más altos reportados a nivel mundial.
“El caso del paracetamol es particularmente llamativo, ya que los residuos encontrados son muy superiores a los niveles internacionales, lo que indica una ingesta mucho mayor”, señala el trabajo científico.
Los especialistas explicaron que los medicamentos llegan al agua principalmente a través de la excreción humana y animal, así como por la eliminación inadecuada de residuos farmacéuticos. “Lo que ingerimos y descartamos no termina su ciclo en el inodoro o en el tacho de basura, sino que llega al agua o a la tierra, afectando al ambiente y, en consecuencia, a todos los seres vivos”, explicó Daniela Pérez, licenciada en Química y Tecnología Ambiental e integrante del CIM.
La investigación incluyó muestras tomadas en zonas rurales y urbanas, con y sin plantas de tratamiento cloacal. Según los resultados, los cursos de agua que reciben descargas de plantas cloacales presentan los niveles más altos de contaminación. Sin embargo, también se detectaron concentraciones elevadas en áreas sin cloacas, lo que sugiere la influencia de descargas clandestinas, pozos ciegos y posibles filtraciones desde rellenos sanitarios mal impermeabilizados hacia las aguas subterráneas.
El trabajo también identificó variaciones estacionales. El sildenafil, conocido comercialmente como viagra, aparece con mayor frecuencia durante los meses de verano, lo que los investigadores vinculan a un aumento de la actividad sexual. En invierno, en cambio, se incrementa la presencia de fármacos como el salbutamol, utilizado para tratar afecciones respiratorias asociadas al clima frío.
Desde el CIM señalaron que el objetivo es que estos datos sirvan como insumo para las autoridades y organismos gubernamentales, a fin de dimensionar la problemática y promover políticas públicas que reduzcan la contaminación farmacéutica en los cursos de agua de la región.



