Luego de varios intentos para transgredir el sistema bicameral y tratar en Diputados artículos que habían sido rechazados y borrados en el Senado, el oficialismo y sus aliados se aprestan hoy a votar la Ley Bases, una de las herramientas de desarme del Estado, desregulación de la economía y privilegios para las grandes riquezas más voluminosas de los últimos 40 años.
Como se sabe, La Libertad Avanza no tiene mayoría propia por lo que las negociaciones con distintos sectores de la oposición están a la orden del día. Ayer, el jefe de Gabinete de la Nación, Guillermo Francos, recibió a diputados de la Unión Cívica Radical (UCR) para terminar de sellar el apoyo del grupo de radicales que lidera Rodrigo de Loredo.
Uno de los votos decisivos para el Gobierno los pone Hacemos Coalición Federal, liderado por Miguel Ángel Pichetto, que forma parte de la oposición dialoguista dentro del Congreso. Pichetto logró convencer al Gobierno de que no insista con las privatizaciones en la Ley Bases y que salga tal cual vino del Senado. A cambio, le darían los votos necesarios para aprobar el paquete fiscal.
Los votos de Unión por la Patria serían todos negativos, menos cuatro. Los catamarqueños a cargo del gobernador Raúl Jalil apretarán el botón de la abstención. Esta decisión juega a favor de la mayoría, por lo que inclinaría la balanza hacia la aprobación.
Esta decisión potencia la interna que comenzó a arder cuando hubo diputados opositores que votaron a favor del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).



