La administración de Javier Milei aplicó un nuevo ajuste de más de $63.000 millones en el área sanitaria. Advierten por el impacto en medicamentos, programas de VIH, cáncer y transferencias a las provincias.
El Gobierno nacional profundizó el ajuste sobre el sistema de salud pública con un nuevo recorte de más de $63.000 millones en el presupuesto del Ministerio de Salud.
La medida afecta distintas áreas sensibles vinculadas a la compra de medicamentos, programas de prevención y atención, además de transferencias destinadas a provincias y municipios.
Entre los sectores alcanzados aparecen programas vinculados al VIH, cáncer, salud sexual y control de enfermedades endémicas, en medio de crecientes advertencias de profesionales y organizaciones sanitarias sobre el deterioro del sistema público.
El recorte se suma a una fuerte caída del gasto en salud durante los últimos meses. Según el último informe de la ASAP, las transferencias corrientes a provincias y municipios en la función Salud registraron una caída interanual real del 98,8% durante abril.
Desde distintos sectores cuestionan que el ajuste avance sobre una de las áreas más sensibles del Estado, mientras hospitales y centros de salud denuncian falta de insumos, demoras en tratamientos y mayores dificultades para garantizar prestaciones básicas.
La decisión vuelve a instalar el debate sobre el impacto del ajuste fiscal impulsado por Javier Milei y las consecuencias que podría generar en el acceso a la salud pública en todo el país.



