La iniciativa de Modernización Laboral obtuvo 42 votos a favor y 30 en contra tras un acuerdo entre el oficialismo y bloques opositores dialoguistas. Incluye 28 modificaciones, cambios en indemnizaciones y nuevas reglas sobre huelgas y cargas sociales.
El Senado de la Nación aprobó en la madrugada de este jueves el proyecto de ley de Modernización Laboral, tras una extensa jornada de debate que culminó con 42 votos afirmativos y 30 negativos. La iniciativa ahora será girada a la Cámara de Diputados, donde se anticipa un nuevo escenario de negociación.
El oficialismo logró consolidar los acuerdos alcanzados en las horas previas con sectores de la oposición “dialoguista” —entre ellos legisladores del PRO, la UCR y bloques provinciales— así como con representantes gremiales. La presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, Patricia Bullrich, fue una de las principales articuladoras del consenso.
La sesión se extendió durante toda la jornada, con intervenciones de hasta 20 minutos por senador y cierres de bloque de 40 minutos, según lo establecido en el plan de Labor Parlamentaria.
Los principales cambios
El texto aprobado incluye 28 modificaciones respecto de la legislación vigente. Entre los puntos centrales se destacan:
• Cambios en el régimen de indemnizaciones.
• Nuevo esquema de actualización de créditos laborales.
• Creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para financiar despidos sin causa (2,5% para pymes y 1% para grandes empresas).
• Implementación de un sistema de registración laboral simplificada y digital.
• Habilitación del “banco de horas”, que permitirá promediar la jornada laboral respetando descansos mínimos.
• Reducción de cargas sociales en determinados esquemas.
• Incorporación del concepto de “salario dinámico”, que podrá establecerse por tiempo o rendimiento, incluyendo comisiones.
Además, se establece que las remuneraciones podrán abonarse en pesos, moneda extranjera o en especie, aunque se ratificó la bancarización obligatoria y se descartó el pago mediante billeteras virtuales.
En materia sindical, se mantendrá por dos años el aporte solidario a los gremios con un tope del 2%. Las empresas continuarán siendo agentes de retención de cuotas sindicales y el aporte obligatorio a cámaras empresariales tendrá un límite del 0,5%.
Uno de los capítulos más debatidos fue el vinculado a huelgas y asambleas. El texto amplía la categoría de servicios esenciales y trascendentales y establece que, durante medidas de fuerza, los trabajadores no percibirán salario. También se tipifican como infracciones graves acciones como bloqueos, daños o intimidaciones a quienes no adhieran a la protesta.
Por otro lado, se eliminó el artículo que reducía la alícuota del Impuesto a las Ganancias para grandes empresas —del 30% al 27%— luego de advertencias de las provincias sobre el impacto fiscal en la coparticipación.
Con media sanción en el Senado, el proyecto inicia ahora su recorrido en Diputados, donde el oficialismo deberá reconstruir mayorías para convertir la reforma en ley.



