7 noviembre, 2026
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EL SENADO PARAGUAYO RECHAZA LAS DEFENSAS DE PEÑA Y ACELERA UN JUICIO POLÍTICO EN UN CONTEXTO DE CRISIS INSTITUCIONAL

El Senado de Paraguay dio un paso decisivo esta semana al desestimar los argumentos presentados por la defensa del presidente Santiago Peña, abriendo camino a un proceso de juicio político que pone al mandatario en el centro de una crisis institucional. Esta dinámica ocurre en un contexto explosivo marcado por el cierre del Ueno Bank, donde están congelados los ahorros de casi tres millones de paraguayos, y una fallida tentativa de Peña de abandonar el gobierno.

El propio Peña intentó mostrarse firme ante la tempestad al expresar, a través de su cuenta en X, que se presentará ante las autoridades correspondientes para defenderse, repudiando así las versiones que apuntaban a una posible huida del país. «Sé que estamos viviendo horas de preocupación e incertidumbre. Quiero hablarles con claridad y serenidad», escribió el mandatario, al tiempo que aseguró estar dispuesto a colaborar para que «la ciudadanía conozca la verdad, sin encubrimientos y sin que nadie esté por encima de la ley».

Una crisis política que cruza al oficialismo

Lo llamativo es que el juicio político cuenta con un ostensible apoyo dentro del propio partido de Peña, la Asociación Nacional Republicana (ANR), lo que refleja las tensiones internas y una división no resuelta frente a la gestión presidencial en medio del embrollo financiero y político. La resolución del Senado simboliza una fractura que no solo inspecciona las responsabilidades sobre el escándalo bancario sino que también cuestiona la conducción política en un momento de fragilidad institucional.

Paralelamente, el gobierno enfrentó otro cimbronazo cuando, a última hora del jueves, se oficializó la renuncia de Enrique Riera al Ministerio del Interior, un movimiento que suma incertidumbre al entorno de seguridad y control político. En su lugar, se nombró interinamente a Carlos Humberto Benítez González, actual viceministro de Seguridad Interna, en un intento de mantener el hilo de la gobernabilidad en medio del convulsionado panorama.

Contexto y tensiones detrás del juicio político

La debacle del Ueno Bank, que afecta a millones de ahorristas, fue el detonante principal de esta crisis y la chispa que encendió los cuestionamientos al presidente Peña, simbólicamente desafiante en sus declaraciones de apertura a la investigación. La oposición y sectores críticos no solo exigen transparencia sino también responsabilidades concretas, en un escenario donde la confianza en las instituciones está severamente dañada.

Esta coyuntura no es un hecho aislado sino que exhibe la fragilidad del sistema político paraguayo y las pugnas internas que emergen en momentos de crisis económica. La dinámica del juicio político se erige entonces como una batalla por el poder y la búsqueda de respuestas en un espacio donde la institucionalidad enfrenta su prueba más dura en décadas.

El avance judicial que compromete al jefe de Estado tendrá implicancias profundas en la estabilidad del país y en el futuro político de la región, desnudando la complejidad de manejar una crisis que traspasa lo económico para insertarse en el terreno del conflicto y la disputa política.