La querella presentará nuevas pruebas que complican al Presidente, su hermana y el trader Mauricio Novelli. Sospechan de una operatoria con información privilegiada, uso de bots y movimientos millonarios que podrían configurar una estafa.
La causa por el escándalo de la criptomoneda $LIBRA suma un nuevo giro judicial. En las próximas horas, la querella pedirá la indagatoria del presidente Javier Milei, su hermana Karina Milei y el trader Mauricio Novelli, al considerar que existen elementos que los vinculan con una posible maniobra fraudulenta.
Según la presentación, se incorporarán pruebas hasta ahora desconocidas que apuntan a que Novelli no habría sido un simple asesor, sino que habría tenido un rol activo y control directo en la operatoria del token.
Sospechas de manipulación y uso de bots
Uno de los puntos clave de la denuncia es la presunta utilización de bots para comprar grandes cantidades de $LIBRA en el momento exacto del lanzamiento.
De acuerdo con los peritajes, Novelli habría preparado con anticipación operaciones automatizadas para adquirir el activo antes de que se hiciera público, lo que le habría permitido obtener ganancias extraordinarias.
La hipótesis apunta a una maniobra típica de “rug pull”, donde los desarrolladores inflan el valor de un activo y luego retiran la liquidez, dejando pérdidas millonarias a los inversores.
El rol del intermediario financiero
La investigación también pone el foco en el financista colombiano Camilo Rodríguez Blanco, señalado como intermediario clave en la circulación del dinero.
Según la querella, habría gestionado pagos en criptomonedas y su conversión a efectivo, además de operar con información privilegiada.
Uno de los datos más sensibles indica que una cuenta vinculada a Rodríguez Blanco realizó compras masivas del token segundos antes de la difusión pública del contrato, lo que refuerza la sospecha de insider trading.
Movimientos millonarios bajo la lupa
Los investigadores detectaron transferencias por millones de dólares que habrían sido canalizadas a través de distintas billeteras digitales y plataformas de intercambio.
Parte de esos fondos habría terminado en una cuenta “recaudadora” que concentró más de 44 millones de dólares.
También aparecen intermediarios adicionales en la cadena de transferencias, lo que complejiza la reconstrucción del circuito financiero.
Posibles delitos y avance de la causa
La querella sostiene que podría haberse configurado una asociación ilícita destinada a cometer delitos como estafa, cohecho, negociaciones incompatibles con la función pública e incumplimiento de deberes.
Además, se apunta al rol del Presidente en la promoción del token, que habría sido clave para generar confianza entre los inversores.
Pese a la magnitud de las pruebas, hasta el momento no se dictaron indagatorias ni medidas restrictivas para los implicados, lo que genera cuestionamientos sobre el avance de la causa.
Un caso que escala políticamente
El escándalo $LIBRA ya impacta de lleno en el escenario político y judicial, con derivaciones que alcanzan al entorno más cercano del Gobierno.
La presentación de nuevas pruebas y el pedido de indagatorias podrían marcar un punto de inflexión en una investigación que sigue sumando elementos comprometedores.



