24 octubre, 2026
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Buenos Aires

IDENTIFICAN A OCHO VÍCTIMAS DE LA DICTADURA EN LA PERLA

El juez federal de Córdoba, Hugo Vaca Narvaja, anunció la identificación de ocho víctimas desaparecidas durante la dictadura, recuperando sus restos en Loma del Torito, un sector próximo al ex centro clandestino La Perla. Con estas nuevas confirmaciones, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) ya determinó la identidad de 38 personas desde que inició sus tareas en septiembre de 2025.

Los ocho casos corresponden a cuatro mujeres y cuatro hombres que desaparecieron en 1976, en operativos que no guardan relación entre sí, reforzando la hipótesis de que los cuerpos fueron removidos en 1979 para ocultar pruebas ante la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Este procedimiento busca otorgar justicia y nombre a quienes sufrieron el terrorismo de Estado durante la última dictadura militar.

Vidas y desapariciones

Entre los identificados figura Néstor Albino Acosta, ferroviario y estudiante de Arquitectura, secuestrado en junio de 1976 a los 21 años; Pascual Delfín Ludueña, delegado sindical de FIAT Concord, desaparecido el 24 de marzo del mismo año; y Claudio Norberto Nardini, empleado de Sancor con militancia gremial, secuestrado en abril de 1976. Este último, según testimonios, fue asesinado bajo tortura.

También se identificó a cuatro mujeres: Cecilia Alicia Pessina, psicóloga y militante del OCPO; Mónica Protti, maestra y estudiante de Medicina vinculada al Partido Comunista; Mercedes del Valle Ramírez, estudiante y trabajadora; y María Luisa Salto, militante de la Juventud Universitaria Peronista. Además, figura Juan Carlos Soulier, ingeniero en formación y militante de las Fuerzas Armadas de Liberación, cuya familia logró recuperar a su hijo bebé tras el secuestro masivo que sufrió junto a su esposa.

Búsqueda en La Perla: claves para la memoria y la justicia

La recuperación de estos restos fue posible gracias a la querella impulsada por familiares, entre ellos la sobreviviente Graciela Geuna, que sostiene que “no se puede construir una democracia con cuerpos insepultos”. Los hallazgos contribuyen a desentrañar la historia oculta en una zona emblemática de Córdoba, donde el terrorismo de Estado aplicó la represión más brutal.

En agosto último, el propio juez Vaca Narvaja había informado sobre la identificación de Alejandro Ernesto Jesús Jerez Bodereau, militante del PRT y estudiante de Psicología, secuestrado en mayo de 1976 con una hija pequeña que quedó bajo cuidado familiar. Los trabajos del EAAF continúan para darle nombre a más víctimas y cerrar las heridas que dejó la dictadura en la provincia y el país.