TN & Platex paralizó su planta Hilados SA en Los Gutiérrez, redujo salarios un 30% y presiona para retiros voluntarios. El cierre se da en un contexto de apertura importadora, caída del consumo y fuerte destrucción de empleo industrial.
La crisis que atraviesa la industria textil argentina sumó un nuevo capítulo con el cierre de la planta Hilados SA, perteneciente al grupo TN & Platex, en la localidad tucumana de Los Gutiérrez. La empresa, considerada la principal firma del sector a nivel nacional, suspendió a 190 trabajadores hasta el 28 de febrero, aplicó una reducción salarial del 30% y comenzó a presionar para que acepten retiros voluntarios.
El escenario combina dólar barato, avalancha de importaciones y desplome del consumo interno, una postal que remite al proceso de desindustrialización de los años 90. “Estamos mal. La industria textil en general está en un momento crítico y esta planta no escapa a esa realidad”, explicó Hugo Benítez, secretario general de la Asociación de Obreros Textiles de la Argentina (AOTA).
La fábrica, dedicada a la producción de hilados y tejidos para rubros como blanquería, tapicería y camisería, permanecerá paralizada al menos hasta marzo. En los próximos días, la empresa podría presentar un procedimiento preventivo de crisis, una herramienta que habilitaría despidos masivos y cambios en las condiciones laborales.
Según relatan los trabajadores, la situación es de extrema vulnerabilidad. Además del recorte salarial, la empresa adeuda el aguinaldo de diciembre y las vacaciones, que fueron adelantadas. En paralelo, se intensifican las presiones para aceptar retiros voluntarios, con la amenaza de despidos bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que reduce las indemnizaciones a la mitad.
Uno de los casos testigo es el de Antonio Soria, operario con más de 35 años de antigüedad. En 2024, tras el cierre de otra planta del grupo, fue relocalizado junto a parte del personal, mientras que el resto fue despedido. “La ropa viene hecha de afuera y es más barata. Producir acá tiene otro costo y la gente compra importado”, explica. Según su análisis, la empresa especula con una eventual reforma laboral para despedir y recontratar trabajadores en condiciones más precarias.
Actualmente, los 190 empleados suspendidos cobran el 70% de su salario y enfrentan una oferta de retiro voluntario equivalente al 70% de la indemnización si aceptan antes del 31 de enero. “Hay mucha gente joven, con hijos chicos, que se va a quedar sin trabajo. La situación es realmente grave”, advierte Soria.
Los trabajadores se presentaron en la Secretaría de Trabajo, donde confirmaron que la empresa aún no formalizó el preventivo de crisis. El próximo martes realizarán una asamblea para definir un plan de lucha. “Están en riesgo casi 200 puestos de trabajo. Día a día se cierran fuentes laborales y no hay a dónde ir”, alertó Benítez. Desde diciembre de 2023, el sector textil perdió más de 16 mil empleos registrados.
Los números sectoriales reflejan el deterioro. Según la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad cayó un 24% interanual en octubre, con una utilización de la capacidad instalada del 32,5%, muy por debajo del promedio industrial. La Fundación Protejer, en tanto, estima que la actividad textil se desplomó un 40% desde la llegada de Javier Milei al gobierno.
En contraste, durante los primeros diez meses de 2025 las importaciones de textiles e indumentaria crecieron un 89% en volumen y un 61% en valor, impulsadas por la apertura comercial y la apreciación cambiaria.
El cierre de la planta tucumana se suma a otros antecedentes recientes del mismo grupo, como la clausura de una fábrica en La Rioja y despidos en Corrientes. Son casos que, según sindicatos y especialistas, evidencian un modelo económico que reemplaza producción nacional por importaciones, con el consecuente cierre de fábricas y destrucción de empleo.



