31 enero, 2026
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LA APERTURA IMPORTADORA GOLPEA A LA PRODUCCIÓN: DOS DE CADA TRES SECTORES FABRICAN MENOS QUE EN 2023

Un informe de la consultora Equilibra revela que 36 de 55 actividades económicas retrocedieron durante la gestión de Milei. La industria pierde mercado frente a productos extranjeros, con China y Brasil como principales proveedores.

Mientras el Gobierno celebra la estabilidad cambiaria, la baja del riesgo país y la recomposición de reservas, la economía real muestra otra cara: la mayoría de los sectores productivos trabajan por debajo de los niveles previos al cambio de gestión. Un estudio de la consultora Equilibra advirtió que dos de cada tres ramas de actividad producen menos que en el tercer trimestre de 2023 y vincula esa caída con el fuerte aumento de las importaciones y la apertura comercial impulsada para contener la inflación.

Según el informe, solo 19 de 55 sectores lograron expandirse en los últimos dos años, mientras que 36 retrocedieron. El deterioro se concentra especialmente en los sectores “transables” —aquellos que compiten con bienes del exterior— y, dentro de ellos, en la industria manufacturera.

El contraste es marcado: crecen la intermediación financiera, la agroindustria, la energía, la economía del conocimiento y algunos servicios públicos, pero se achican fábricas, talleres y cadenas productivas que dependen del mercado interno. En números, 20 de los sectores productores de bienes se contrajeron y apenas seis lograron mejorar su desempeño.

El informe detectó que 16 de esos 20 rubros perdieron participación en el mercado local frente a productos importados. En 14 casos se dio el combo más adverso: cayó la producción nacional mientras crecieron con fuerza las compras externas.

China y Brasil explican casi la mitad de las importaciones, aunque el avance chino es el más acelerado. El gigante asiático ganó cuatro puntos de participación y ya domina segmentos clave: aporta el 60% de las computadoras y equipos de oficina importados, el 59% de muebles y juguetes, más de la mitad de la ropa, telas e insumos editoriales. Brasil, en tanto, lidera en autos, camiones y papel.

Los datos sector por sector grafican el impacto. En indumentaria, las importaciones se dispararon 184% y la producción local cayó 5%, lo que elevó la presencia de productos extranjeros del 13% al 23% del mercado. En autos y camiones, las compras externas crecieron 78% mientras la fabricación nacional bajó 16%, llevando el “share” importado del 41% al 65%. Escenarios similares se repiten en muebles, juguetes, herramientas, maquinaria industrial, plásticos y neumáticos.

Para Equilibra, la actividad económica en su conjunto se mantiene estancada en niveles similares a los de 2023, pero con trayectorias muy desiguales. La liberalización comercial y el tipo de cambio apreciado abaratan el ingreso de productos del exterior, pero erosionan la competitividad de la industria local.

El resultado es una economía con mejores indicadores financieros, pero con menos producción y empleo en amplias franjas del entramado fabril. Un fenómeno que empresarios y sindicatos ya describen como “industricidio”: negocios que cierran, plantas que reducen turnos y una sustitución creciente de fabricación nacional por bienes importados.