La central obrera realizará un cese de actividades por 24 horas el día que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral. Sus dirigentes cuestionaron el impacto del proyecto y anticiparon que la protesta podría profundizarse si avanza la iniciativa.
La CGT ratificó que llevará adelante un paro general por 24 horas cuando la Cámara de Diputados debata la reforma laboral que ya cuenta con media sanción del Senado. En conferencia de prensa desde la sede de Azopardo, los cotitulares Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo explicaron los alcances de la medida y endurecieron sus críticas al Gobierno.
Durante su intervención, Sola realizó un diagnóstico de la situación sociolaboral y afirmó que en los primeros dos años de gestión de Javier Milei se perdieron 300.000 puestos de trabajo formal y cerraron 21.000 pequeñas y medianas empresas. Según sostuvo, esto implica un “rompimiento del tejido social y laboral” en el país desde 2024.
El dirigente también señaló que el endeudamiento familiar viene en aumento y que la inflación registra una tendencia alcista en los últimos meses. A su vez, consideró que el crecimiento económico se concentró en sectores como el financiero, la agroindustria, la energía y la minería, sin que ello se traduzca en generación de empleo suficiente para compensar las pérdidas.
Cuestionamientos al contenido de la reforma
En relación con el proyecto oficial —denominado “modernización laboral” por la Casa Rosada— Sola aclaró que la CGT no rechaza una actualización de la legislación vigente, pero cuestionó el contenido específico de la iniciativa.
Según expuso, la reforma afectaría derechos individuales y colectivos, debilitaría a las organizaciones sindicales y generaría una transferencia de recursos desde los trabajadores hacia los empleadores, en particular por la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y la reducción de aportes patronales. Estimó que este último punto implicaría unos 6.000 millones de dólares anuales en beneficio del sector empresario.
Asimismo, planteó que el proyecto no impulsará el empleo formal y sostuvo que podría resultar inconstitucional al contradecir principios de protección del trabajo y progresividad de derechos consagrados en la Constitución.
Debate legislativo y advertencia sindical
El proyecto fue aprobado la semana pasada en la Cámara de Senadores, aunque la inclusión de un artículo sobre licencias médicas generó reparos incluso entre aliados del oficialismo. En ese contexto, La Libertad Avanza aceptó eliminar ese punto, lo que obligaría a que, si Diputados introduce cambios, el texto regrese al Senado para su ratificación.
Por su parte, Jerónimo aseguró que la medida de fuerza “va a ser contundente” y que el país estará “parado de punta a punta”. Además, advirtió que la protesta podría profundizarse si el Ejecutivo insiste con el rumbo económico y legislativo.
El paro general se perfila así como un nuevo capítulo en la disputa entre el Gobierno y el movimiento sindical, en un contexto de alta tensión política por el futuro del régimen laboral en la Argentina.



