El Índice de Precios al Consumidor (IPC) volvió a subir y acumuló un incremento de 0,2 puntos porcentuales respecto de agosto. Vivienda, tarifas y educación encabezaron los aumentos, mientras las consultoras advierten que los precios seguirán cerca del 2% mensual y anticipan nuevas presiones para octubre.
La inflación volvió a mostrar dificultades para bajar en la Argentina. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un aumento del 1,9% en septiembre, por encima del 1,7% de agosto. El dato refleja que, pese al ajuste económico impulsado por el Gobierno de Javier Milei, los precios continúan subiendo y la meta de llevar la inflación a cero todavía parece lejana.
El resultado se conoció en un contexto marcado por la recesión, la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y la debilidad del consumo. A esto se suma la incertidumbre sobre la evolución de los precios durante los próximos meses, con especial preocupación por los aumentos previstos en combustibles y alimentos.
Mientras los indicadores oficiales volvieron a mostrar una inflación mensual cercana al 2%, Milei celebró el resultado en sus redes sociales con el mensaje “seguimos domando a la inflación”. Sin embargo, el 1,9% informado por el organismo estadístico representa un incremento de los precios y no una reducción del nivel general.
TARIFAS Y VIVIENDA, ENTRE LOS RUBROS QUE MÁS AUMENTARON
El informe del INDEC mostró que cinco de las doce divisiones que componen el IPC tuvieron subas superiores al promedio general del 1,9%. El mayor incremento correspondió a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un 3,1%, seguido por Educación, que registró un alza del 3%.
Los aumentos vinculados con los servicios esenciales volvieron a tener un peso significativo en el índice, en un escenario en el que las actualizaciones tarifarias continúan presionando sobre los presupuestos familiares.
Detrás de esos rubros se ubicaron Comunicación, con un 2,5%, y Salud, con un 2,4%. Alimentos y bebidas no alcohólicas, uno de los componentes de mayor incidencia en los gastos cotidianos, aumentó un 2%.
Otros sectores presentaron variaciones más moderadas. Bienes y servicios varios, junto con Recreación y cultura, avanzaron un 1,9%. Equipamiento y mantenimiento del hogar subió un 1,6%, mientras que Transporte registró un 1,5%.
Bebidas alcohólicas y tabaco, así como Prendas de vestir y calzado, tuvieron incrementos del 1,4%. Restaurantes y hoteles mostró la menor variación del mes, con un 1,1%.
LAS CONSULTORAS ADVIERTEN QUE LA INFLACIÓN SEGUIRÁ CERCA DEL 2%
Las proyecciones privadas no anticipan una caída pronunciada de la inflación en el corto plazo. Las consultoras coinciden en que la dinámica de los precios continúa mostrando dificultades para quebrar su inercia, incluso con el tipo de cambio utilizado como ancla y una actividad económica que avanza con debilidad.
Desde LCG señalaron que los últimos meses reflejan un comportamiento irregular, con alternancia entre subas y bajas alrededor del 2% mensual. La firma también indicó que la inflación núcleo —que excluye los componentes más volátiles y permite observar mejor la tendencia de fondo— se ubicó en el 1,7% en septiembre.
Según la consultora, llegar a registros cercanos al 1% mensual todavía demandará tiempo. Entre los factores que sostienen la dinámica inflacionaria mencionaron la persistencia de aumentos vinculados con los precios regulados y la dificultad para desarmar los mecanismos de actualización basados en la inflación pasada.
LCG proyectó que el índice podría mantenerse algo por debajo del 2% mensual durante los próximos meses. No obstante, advirtió que una recuperación más intensa de la actividad económica o nuevas tensiones cambiarias podrían complicar el proceso de desaceleración.
OCTUBRE, BAJO LA PRESIÓN DE LOS COMBUSTIBLES Y LOS ALIMENTOS
Las perspectivas para octubre tampoco resultan alentadoras. Distintos economistas señalaron que los aumentos en los combustibles y la evolución de los alimentos podrían mantener la inflación en niveles similares a los de septiembre.
El economista Christian Buteler cuestionó los plazos que había planteado Milei para alcanzar una inflación nula. Según recordó, el Presidente había estimado que ese objetivo se lograría en un período de entre 18 y 24 meses, pero septiembre representó el mes número 30 desde el inicio de su gestión.
Para Buteler, la dificultad radica en que los precios continúan ajustándose a partir de incrementos anteriores, lo que contribuye a sostener la inflación cerca del 2% mensual. Además, advirtió que el comportamiento de los combustibles será determinante para el resultado de octubre.
En la misma línea, Claudio Caprarulo, de la consultora Analytica, señaló que los alimentos no muestran una desaceleración suficiente y que las subas de los combustibles agregan presión sobre el índice. Por ese motivo, consideró difícil que la inflación mensual disminuya durante el próximo período.
EL DEBATE POR LA MEDICIÓN DE LOS PRECIOS
La discusión también alcanzó la metodología utilizada para calcular el IPC. Hernán Letcher, del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), sostuvo que si la medición actualizada que el Gobierno decidió no implementar se hubiera utilizado desde fines de 2023, el incremento acumulado de los precios habría sido 13,2 puntos porcentuales mayor.
El planteo reabrió el debate sobre el impacto que tienen las decisiones metodológicas en la medición de la inflación y en la evaluación de los resultados económicos.
Con una inflación que continúa cerca del 2% mensual, aumentos en los servicios esenciales y nuevas presiones previstas para octubre, el Gobierno enfrenta el desafío de profundizar la desaceleración sin agravar la caída del consumo y la actividad. Por ahora, los datos muestran que el ajuste económico no consiguió llevar los aumentos de precios al nivel cero que había prometido Milei.



