31 enero, 2026
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LAS JUBILACIONES PERDIERON 27,4% POR LA NUEVA FÓRMULA DE ACTUALIZACIÓN DEL GOBIERNO

Un informe del CEPA advierte que el cambio impulsado por la gestión de Javier Milei provocó una fuerte caída del poder adquisitivo de los haberes previsionales, con un impacto mayor en quienes cobran la jubilación mínima por el congelamiento del bono.

Los haberes jubilatorios registran una pérdida acumulada del 27,4% desde la modificación de la fórmula de actualización implementada por el gobierno de Javier Milei, según un estudio elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). El cambio fue instrumentado a través del DNU 274/2024, que reemplazó el esquema previsto en la Ley 27.609 por uno basado exclusivamente en la evolución de la inflación.

De acuerdo con el informe, esta decisión fue clave para que el Ejecutivo lograra el superávit fiscal, pero tuvo como contrapartida un fuerte deterioro en los ingresos de jubilados y pensionados. Tras los aumentos de diciembre, la jubilación mínima sin bono se ubica en $340.886. Sin embargo, de haberse mantenido la fórmula anterior, ese haber alcanzaría los $434.279, lo que implica una diferencia mensual de $93.393.

El análisis señala que la fórmula derogada —basada en la recaudación de la seguridad social y la variación de salarios— hubiera sido más favorable en el actual contexto, ya que estos indicadores suelen rezagarse respecto de la inflación y permiten recuperar poder adquisitivo cuando los precios comienzan a desacelerarse. “Se eliminó intencionalmente antes de que se produjeran las mejoras”, sostiene el documento.

Según CEPA, con el sistema vigente los haberes previsionales “no perderán poder adquisitivo en adelante, pero tampoco podrán recuperar lo ya perdido”. El impacto es aún mayor en quienes cobran la jubilación mínima, debido al congelamiento del bono compensatorio.

Desde marzo de 2024, el refuerzo se mantiene en $70.000, lo que provocó una fuerte licuación de su valor real. Mientras los haberes crecieron un 154% entre marzo de 2024 y diciembre de 2025, la jubilación mínima con bono incluido aumentó solo un 101%. Para conservar su poder de compra original, el bono debería haberse actualizado hasta $177.485 en diciembre de 2025, lo que implica un recorte mensual de $107.485 para los jubilados de menores ingresos.

El informe también indica que las jubilaciones con bono se ubican un 16,8% por debajo de los niveles del último trimestre del gobierno anterior. En términos históricos, el poder adquisitivo actual se encuentra incluso un 3% por debajo del promedio de la década de 1990.

A este escenario se suma el veto presidencial a iniciativas legislativas destinadas a recomponer ingresos. En agosto de 2025, el Ejecutivo anuló una ley que contemplaba un aumento excepcional del 7,2% y la actualización del bono a $110.000, medida que —según CEPA— hubiera permitido recuperar parte del poder adquisitivo perdido.

Por último, el informe advierte que la finalización de la moratoria previsional en marzo de 2025 profundiza el impacto social del ajuste. Sin esta herramienta, nueve de cada diez mujeres y ocho de cada diez varones que alcanzan la edad jubilatoria no logran reunir los 30 años de aportes, y deben acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), equivalente al 80% de la jubilación mínima y con requisitos de edad más exigentes para las mujeres.