Un informe de la CAME revela un escenario preocupante para el comercio minorista: caída de ventas, pérdida de poder adquisitivo y fuerte pesimismo entre los empresarios.
Las pequeñas y medianas empresas atraviesan un escenario cada vez más complejo. Según el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, en marzo volvieron a caer las ventas minoristas, consolidando una tendencia negativa que se arrastra desde comienzos de año .
En concreto, la actividad registró una baja del 0,6% interanual y del 0,4% respecto a febrero. En el acumulado de 2026, la caída ya alcanza el 3,6%.
Menos consumo y más ajuste en los hogares
El dato más alarmante del informe es el cambio en los hábitos de consumo. Frente a la pérdida de poder adquisitivo, los hogares priorizan productos básicos y recortan gastos en bienes no esenciales.
Esto se traduce en:
- Mayor consumo de artículos de primera necesidad
- Migración hacia segundas marcas
- Uso intensivo de promociones y cuotas
- Compras más pequeñas y fraccionadas
El resultado es un mercado más retraído y con menor volumen de ventas.
Pesimismo en el sector
El clima entre los comerciantes es cada vez más negativo. Más de la mitad de los empresarios considera que no es un buen momento para invertir, mientras que menos del 40% espera una mejora en el corto plazo .
A esto se suma el impacto del aumento de costos operativos, como tarifas, logística e impuestos, que reducen la rentabilidad.
Caídas en casi todos los rubros
El deterioro es generalizado. Solo dos sectores lograron crecer en marzo:
- Ferretería (+2%)
- Farmacia (+1,1%)
El resto mostró caídas, con la perfumería como el rubro más golpeado (-9,8%) .
Otros sectores como indumentaria, calzado y artículos para el hogar también registraron retracciones, en un contexto donde el consumo se concentra casi exclusivamente en lo esencial.
Un escenario que no repunta
El informe advierte que la recuperación dependerá de factores clave como la evolución de los salarios y la estabilidad de precios.
Mientras tanto, las pymes enfrentan un panorama de ventas en baja, costos en alza y expectativas inciertas, en un contexto económico que sigue golpeando al consumo y a la actividad comercial.



