La decisión implica que el área militar que custodia al Presidente también quedará a cargo de la administración cotidiana de la residencia, desde la seguridad hasta la cocina y el mantenimiento. El Gobierno justificó el cambio por motivos de seguridad y la visita del papa León XIV, mientras avanzan investigaciones por contrataciones vinculadas a la Quinta.
El Gobierno de Javier Milei decidió retirar al personal civil que se desempeñaba en la Quinta Presidencial de Olivos y transferir sus funciones a la Casa Militar. La medida modifica el esquema de funcionamiento de la residencia y contempla que el organismo que tradicionalmente tiene a su cargo la seguridad presidencial pase a concentrar también tareas administrativas y de mantenimiento.
Según informó Presidencia, el objetivo es que la Casa Militar asuma de manera integral las funciones vinculadas con la Residencia Presidencial y las viviendas transitorias utilizadas por el Presidente y su familia.
La reorganización incluye actividades que hasta ahora eran realizadas por trabajadores civiles, entre ellas la cocina y el cuidado de los espacios verdes.
Desde el Ejecutivo señalaron que el traspaso responde a la necesidad de reforzar las medidas de seguridad ante el contexto internacional y a la visita del papa León XIV, prevista para noviembre. De acuerdo con la explicación oficial, el viaje del pontífice implicará durante tres días un movimiento extraordinario de personas vinculadas con obras y servicios dentro de la residencia.
UNA REESTRUCTURACIÓN SIN ANTECEDENTES RECIENTES
Trabajadores y personas familiarizadas con el funcionamiento histórico de Olivos señalaron que desde el retorno de la democracia no se había producido una sustitución completa del personal civil por integrantes de las Fuerzas Armadas.
La modificación también contempla la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, estructura que hasta ahora concentraba parte de las funciones administrativas de la Quinta.
El Gobierno estableció un plazo máximo de 60 días para completar la transferencia de responsabilidades y bienes hacia la Casa Militar.
Desde Presidencia sostuvieron que la medida se encuentra contemplada dentro de las facultades atribuidas a la Casa Militar por la legislación vigente y que permitirá reducir la estructura administrativa y la cantidad de personal que trabaja en el lugar.
LAS VERSIONES SOBRE LOS MOTIVOS
Más allá de la explicación oficial, la decisión generó distintas versiones sobre las razones que llevaron al desplazamiento de los trabajadores.
Una de ellas vinculó el cambio con un episodio relacionado con uno de los perros del Presidente y con una supuesta sospecha de Milei respecto de un posible intento de envenenamiento. Sin embargo, personas cercanas al mandatario rechazaron esa interpretación y aseguraron que el motivo no habría sido ese.
Desde el entorno presidencial sí admitieron, según la información difundida, que se habían producido filtraciones de información.
También aparecieron cuestionamientos relacionados con compras y contrataciones realizadas para la Quinta, entre ellas las destinadas al mantenimiento de los jardines y a la provisión de alimentos.
TRABAJADORES SIN EXPLICACIONES
La noticia tomó por sorpresa a los empleados civiles que desarrollaban sus tareas en Olivos. Según el relato de los trabajadores, se presentaron normalmente en sus puestos, pero no pudieron comenzar sus actividades y tampoco recibieron explicaciones oficiales sobre la decisión.
De acuerdo con Daniel Catalano, secretario general de ATE Capital, serían diez los trabajadores despedidos, aunque el número no había sido confirmado públicamente por el Gobierno.
El dirigente sindical afirmó que los empleados se presentaron a trabajar como cualquier otro día y que fueron desplazados sin que se les comunicara el motivo.
Se trata de trabajadores que, según la información difundida, se desempeñaban bajo plantas transitorias desde hace más de una década.
La reorganización también alcanzó el funcionamiento interno de la residencia. El puesto de intendente, que estaba ocupado por Osvaldo Javier Sosa, pasó a ser ocupado por un teniente coronel de apellido Velázquez, de acuerdo con la información publicada.
LAS DENUNCIAS POR CONTRATACIONES
La situación se produce además mientras existen cuestionamientos judiciales alrededor de algunas contrataciones realizadas para la Quinta de Olivos.
Meses atrás, la diputada Marcela Pagano había denunciado presuntas irregularidades en una licitación destinada a tareas de mantenimiento y jardinería. Se trata de la Licitación Pública N° 23-0005-LPU26, por un monto de $700 millones, que lleva la firma de Karina Milei.
Pagano sostuvo que el procedimiento habría sido direccionado para favorecer a Franco Castelli, a quien vinculó familiarmente con una colaboradora cercana a la secretaria general de la Presidencia.
La legisladora también cuestionó que dos de las empresas que participaron de la licitación, La Mantovana de Servicios Generales SA y Grub SA, fueron señaladas por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia como integrantes de un mismo espacio empresarial denominado Grupo Buena Vista SA.
En mayo, la Justicia federal solicitó al Gobierno la entrega del expediente completo de la contratación. La medida fue impulsada por el fiscal federal Ramiro González, quien pidió al juez Sebastián Ramos que requiriera la documentación correspondiente.
Estos antecedentes forman parte del contexto en el que se produce ahora la reorganización de la Quinta.
QUÉ DIJO EL GOBIERNO
La explicación oficial sostiene que la centralización permitirá fortalecer la seguridad de las residencias presidenciales y simplificar los procedimientos administrativos.
La Casa Militar quedará así al frente de un conjunto de tareas mucho más amplio que el que desempeñaba hasta ahora. El proceso deberá completarse dentro de los próximos dos meses, con la transferencia de los bienes y responsabilidades de la Quinta.
Mientras tanto, el desplazamiento del personal civil abrió interrogantes sobre el nuevo esquema de funcionamiento de Olivos y sobre las razones que llevaron al Ejecutivo a disponer una modificación de estas características.



