La empresa vinculada a la familia Caputo desvinculó a unos 300 trabajadores de su planta fueguina. Los despidos se producen en un escenario marcado por los cambios impulsados por el Gobierno nacional para reducir impuestos a la importación de productos electrónicos.
La empresa Mirgor avanzó con el despido de alrededor de 300 trabajadores en Tierra del Fuego, en medio de la preocupación por el impacto que las políticas de apertura de importaciones del Gobierno de Javier Milei están teniendo sobre la industria electrónica fueguina.
La compañía, históricamente vinculada a la familia Caputo, es una de las principales firmas del régimen industrial de Tierra del Fuego y cuenta con producción de electrónica de consumo, autopartes y otros productos tecnológicos.
Las desvinculaciones vuelven a poner el foco sobre la situación laboral en la provincia y sobre las consecuencias de las modificaciones impulsadas por Nación para facilitar el ingreso de productos importados.
Uno de los puntos centrales es la reducción de la carga impositiva sobre los celulares importados. El Gobierno avanzó con una disminución progresiva del arancel de importación, una medida cuestionada por trabajadores y sectores industriales fueguinos debido a la competencia que representa para la producción nacional.
En ese contexto, los despidos en Mirgor alimentaron las críticas sobre un posible proceso de sustitución de producción local por productos terminados provenientes del exterior.
También generó cuestionamientos la relación histórica de la empresa con la familia Caputo. Mirgor fue fundada por Nicolás Caputo, empresario y primo del ministro de Economía, Luis Caputo. Si bien la composición y conducción de la compañía fue cambiando a lo largo de los años, el vínculo volvió a quedar bajo la lupa ante las decisiones económicas adoptadas por el Gobierno.
Desde los sectores críticos de la apertura advierten sobre una paradoja: mientras las medidas oficiales abaratan y facilitan la importación de determinados productos electrónicos, las plantas radicadas en Tierra del Fuego enfrentan un escenario de menor protección y reducción de puestos de trabajo.
El interrogante pasa ahora por el impacto que esta transformación puede tener sobre el resto del entramado productivo fueguino. La industria electrónica constituye uno de los principales motores del empleo privado de Tierra del Fuego y cualquier reducción significativa de la producción puede repercutir sobre trabajadores, proveedores, comercios y el conjunto de la economía provincial.



