El historiador y ensayista argentino falleció este lunes. A lo largo de su trayectoria publicó más de cincuenta obras y dedicó buena parte de su trabajo a revisar la historia argentina desde una perspectiva nacional y popular.
Norberto Galasso, uno de los principales historiadores y ensayistas de la Argentina contemporánea, murió este lunes a los 90 años. Su extensa trayectoria estuvo marcada por la investigación histórica, el pensamiento político y la reivindicación de figuras vinculadas a las tradiciones nacionales y populares.
Nacido en Buenos Aires el 28 de julio de 1936, Galasso estudió en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y se recibió de contador en 1961. Sin embargo, su recorrido intelectual se desarrolló principalmente en el campo de la historia, el ensayo y la investigación política.
A lo largo de su carrera fue autor de más de cincuenta ensayos, antologías, investigaciones y estudios históricos y políticos. En sus trabajos cuestionó las interpretaciones tradicionales de la historia argentina y buscó recuperar a dirigentes y referentes sociales y populares que, según su mirada, habían quedado relegados de los relatos predominantes.
UNA TRAYECTORIA LIGADA AL PENSAMIENTO NACIONAL
Uno de los momentos destacados de su recorrido fue su vínculo con Arturo Jauretche. Galasso trabajó junto a él en la Editorial Universitaria de Buenos Aires, institución a la que se incorporó en 1973 como síndico, durante la gestión de Jauretche.
Su producción también estuvo atravesada por la persecución política. Durante la última dictadura militar, varios de sus libros fueron censurados, en un contexto de fuerte represión contra la producción intelectual y cultural.
En 2014, Galasso fue distinguido por la Presidencia de la Nación como Embajador de la Cultura Popular Argentina, en reconocimiento a su trayectoria y a su aporte a la cultura y al pensamiento nacional.
LA REVISIÓN DE LA HISTORIA ARGENTINA
Galasso construyó una obra orientada a discutir las interpretaciones que presentaban la historia argentina como un proceso único, lineal y desligado de las disputas políticas y sociales. Desde esa perspectiva, dedicó numerosos trabajos a revisar acontecimientos y protagonistas de la historia nacional.
En ese recorrido intelectual tomó como referencia a figuras como José “Pepe” Rosa, Fermín Chávez y Manuel Gálvez. También contribuyó a mantener presentes en el campo nacional los nombres y las trayectorias de Raúl Scalabrini Ortiz, Manuel Ugarte, Felipe Varela, Manuel Ortiz Pereyra, el padre Hernán Benítez, John William Cooke, Juan Perón y Enrique Santos Discépolo.
Entre sus preocupaciones también estuvo la recuperación de una mirada sobre José de San Martín alejada de las versiones que, según su perspectiva, habían simplificado o despolitizado su figura.
Su relación con Jauretche ocupó un lugar particular en esa trayectoria. Galasso llegó a conocer personalmente al escritor y pensador en 1973, cuando se incorporó a la Editorial Universitaria de Buenos Aires, donde Jauretche se desempeñaba como director.
Con su muerte, a los 90 años, desaparece una de las figuras más reconocidas del pensamiento histórico nacional argentino, cuya obra estuvo dedicada durante décadas a discutir las interpretaciones dominantes sobre el pasado del país y a reivindicar las tradiciones políticas y culturales populares.



