26 marzo, 2026
24.1 C
Buenos Aires

OTRO PAPELÓN DE ADORNI

El jefe de Gabinete intentó despegarse de las denuncias por inconsistencias patrimoniales y el polémico viaje en avión privado, pero evitó dar precisiones y se refugió en las causas judiciales. Entre evasivas y respuestas agresivas, volvió a quedar en el centro de la escena.


En medio de versiones cruzadas sobre su continuidad en el Gobierno, el jefe de Gabinete Manuel Adorni volvió a hablar públicamente, pero lejos de aclarar las denuncias que lo rodean, dejó más preguntas que respuestas. En una conferencia de prensa breve y tensa, el funcionario evitó dar detalles sobre su patrimonio y el controvertido viaje en avión privado a Punta del Este, y se limitó a insistir en que “no tiene nada que esconder”.

“Quiero ser directo con lo que se está hablando estos días”, comenzó Adorni, para luego remarcar que su patrimonio fue construido “durante más de 25 años en el sector privado”. En ese marco, lanzó una frase que marcó el tono de la jornada: “Con mi dinero hago lo que quiero”.

Sin embargo, la declaración no alcanzó para disipar las dudas. Consultado por las inconsistencias señaladas en sus declaraciones juradas, el jefe de Gabinete evitó responder en profundidad y se escudó en las investigaciones judiciales en curso. “No puedo dar detalles porque podría entorpecer las causas”, argumentó, dando por cerrado el tema sin mayores explicaciones.

En la misma línea, insistió en que “todo lo que tiene que estar declarado está declarado” y calificó su situación patrimonial como “impecable”. También desmintió tener propiedades no informadas y aseguró que reside en el barrio porteño de Caballito.

Uno de los puntos más sensibles de la conferencia fue el viaje a Punta del Este, realizado en un avión privado junto al periodista Marcelo Grandío, cuya productora mantiene vínculos con la Televisión Pública. Sobre ese episodio, Adorni reiteró que se trató de un viaje “estrictamente personal” y aseguró haber pagado su parte.

“No veo ningún tipo de incompatibilidad, menos de dádiva”, sostuvo, en relación a las críticas por el posible conflicto de intereses. Aun así, evitó profundizar en los detalles del pago o del vínculo con Grandío, y volvió a derivar cualquier cuestionamiento al ámbito judicial.

El episodio se había agravado en los últimos días luego de declaraciones contradictorias del propio Grandío sobre el financiamiento del vuelo, que costó alrededor de 8.000 dólares.

La conferencia también estuvo marcada por momentos de tensión con periodistas acreditados. Ante preguntas insistentes, Adorni adoptó un tono confrontativo. “Apenas sos un periodista, no sos un juez”, respondió a uno de ellos, y llegó incluso a leer publicaciones en redes sociales para cuestionar coberturas periodísticas.

El intercambio evidenció el malestar del funcionario frente al creciente nivel de exposición pública, en un contexto en el que se acumulan denuncias por presunto enriquecimiento ilícito, malversación de fondos y tráfico de influencias.

El jefe de Gabinete volvió a quedar en el centro de la escena desde que se conocieron una serie de episodios que pusieron en duda la transparencia de su gestión. Entre ellos, el viaje de su pareja en la comitiva oficial a Nueva York y la denuncia por una propiedad no declarada en un country de la provincia de Buenos Aires.

A esto se suman las causas judiciales en curso, que avanzan mientras en el plano político crecen las versiones sobre un posible reemplazo. En los últimos días circularon nombres como Martín Menem y Sandra Pettovello, aunque desde la Casa Rosada buscan bajar el tono de la interna y sostienen, por ahora, la continuidad de Adorni.

Lejos de despejar las dudas, la conferencia dejó una sensación persistente: la de un funcionario que intenta cerrar el tema sin dar explicaciones de fondo, en medio de una tormenta política que sigue abierta.