Tras pasar 448 días detenido en Venezuela, el gendarme Nahuel Gallo reapareció en una conferencia organizada por el Gobierno. El acto generó críticas y cuestionamientos por un supuesto guion previo, la ausencia de preguntas y la omisión del rol de la AFA y otros actores en su liberación.
La reaparición pública del gendarme argentino Nahuel Gallo, luego de permanecer 448 días detenido en Venezuela, generó una fuerte polémica tras la conferencia de prensa realizada en el edificio Centinela, sede de la Gendarmería Nacional.
El acto fue presentado como una oportunidad para que el cabo agradeciera las gestiones que permitieron su regreso al país. Sin embargo, la ausencia de preguntas por parte de la prensa y el contenido de sus declaraciones despertaron críticas y sospechas sobre una puesta en escena organizada por el Gobierno.
Según distintas versiones, a Gallo se le habría indicado previamente qué debía decir y qué temas evitar. Entre ellos, cualquier referencia a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y a su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia, quienes habrían tenido un rol clave en las gestiones que facilitaron su liberación.
Durante su breve intervención, el gendarme agradeció a la institución y sostuvo que el Estado argentino había pedido por su liberación. También describió las condiciones de su detención en la prisión venezolana Rodeo I, donde aseguró haber sufrido presiones psicológicas e incertidumbre constante sobre su situación.
Un acto breve y sin preguntas
La conferencia duró apenas unos minutos y no incluyó preguntas de periodistas. En el escenario estuvieron presentes la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el canciller Pablo Quirno; y el jefe de la Gendarmería, Claudio Brilloni.
El objetivo principal del evento habría sido mostrar la imagen del gendarme junto a las autoridades nacionales, en un intento de destacar el papel del Gobierno en su liberación.
Sin embargo, el tono del mensaje y la ausencia de menciones a otros protagonistas del proceso generaron cuestionamientos sobre la veracidad y espontaneidad de la declaración.
El detrás de las gestiones
Distintas versiones indican que la liberación de Gallo se logró a partir de gestiones informales impulsadas por diversos actores, entre ellos dirigentes de la AFA, el exembajador argentino Oscar Laborde y la diputada Marcela Pagano.
Los contactos se habrían establecido con autoridades venezolanas, entre ellas la presidenta Delcy Rodríguez, su hermano Jorge Rodríguez, titular de la Asamblea Nacional, y el presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, Jorge Giménez Ochoa.
En ese marco, la AFA habría facilitado el avión que finalmente trasladó al gendarme de regreso a Buenos Aires.
Interrogantes sobre el viaje
Otro de los puntos que quedó sin aclarar fue el motivo del viaje de Gallo a Venezuela y la autorización que habría recibido para ingresar al país por un paso fronterizo poco habitual desde Colombia.
Durante la presentación pública tampoco se brindaron detalles sobre ese aspecto, ni sobre las investigaciones internas que la Gendarmería estaría realizando tras su regreso.
Mientras tanto, el gendarme permanece bajo seguimiento médico y administrativo dentro de la fuerza, luego de haber pasado más de un año detenido sin contacto con el exterior.



