El exjefe de Gabinete y su esposa deben responder 20 preguntas sobre ingresos, propiedades, gastos y movimientos financieros. El plazo vence este miércoles y una nueva demora podría postergar la definición sobre una eventual indagatoria.
El exjefe de Gabinete Manuel Adorni tiene hasta este miércoles para responder un requerimiento del fiscal federal Gerardo Pollicita, quien investiga junto a su esposa, Bettina Angeletti, un presunto enriquecimiento ilícito.
La defensa ya había incumplido el primer plazo, que venció el 25 de agosto. Ahora, ante el vencimiento de la prórroga, podría solicitar otros 15 días, aunque esa extensión deberá ser autorizada por el juez Ariel Lijo.
La demora mantiene en suspenso uno de los próximos pasos de la investigación: el eventual llamado a declaración indagatoria si las explicaciones aportadas no resultan suficientes.
LAS DUDAS SOBRE EL PATRIMONIO
Las 20 preguntas elaboradas por Pollicita surgieron a partir de un informe de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI), que cruzó las declaraciones juradas de Adorni con información de registros inmobiliarios, bancos, plataformas de criptomonedas y movimientos migratorios.
De acuerdo con ese análisis, desde su ingreso a la función pública en diciembre de 2023 hasta su salida en junio de 2026, Adorni y Angeletti registraron ingresos comprobados por $229.752.283,20, frente a gastos por $272.820.832, una diferencia de más de $43 millones.
El informe también señala unos US$402.578,12 vinculados con inmuebles, refacciones y mobiliario que, según el fiscal, no tendrían correlato con los ingresos lícitos acreditados.
Entre los puntos que deberá explicar Adorni aparecen el origen de dólares en efectivo declarados como venta de activos, la compra de un Jeep, operaciones inmobiliarias, préstamos familiares y gastos de remodelación en el country Indio Cuá.
LAS 20 PREGUNTAS
El requerimiento también apunta a los pagos realizados al contratista Matías Tabar, entre ellos los US$245.000 destinados a la remodelación de una vivienda, además de otros pagos en dólares y efectivo vinculados con muebles.
Pollicita pidió precisiones sobre la compra del inmueble de Miró 550, la valuación de sus mejoras, operaciones con criptoactivos, movimientos de tarjetas y billeteras virtuales, deudas bancarias y acreditaciones no salariales en la cuenta sueldo del Banco Nación.
También busca determinar si una facturación de una concesionaria corresponde a un vehículo no declarado y por qué personas del entorno de Adorni aparecen realizando consumos como usuarios adicionales de sus tarjetas.
La investigación deberá establecer, en definitiva, cómo se financiaron las operaciones y gastos detectados y si existe correspondencia entre el patrimonio declarado y los ingresos lícitos del matrimonio.



