El policía bajó de su auto particular armado y abrió fuego en la vía pública. Fue reducido por la Policía de la Ciudad. La víctima recibió un disparo en la pierna y se encuentra fuera de peligro.
Un grave episodio de violencia sacudió la madrugada del martes en el barrio porteño de Villa Crespo, cuando un cabo de la Policía Federal Argentina, en estado de ebriedad y bajo el efecto de sustancias, descendió de su auto particular, sacó un arma de fuego y comenzó a disparar en plena vía pública. Como consecuencia del ataque, un vecino resultó herido de bala en una pierna y debió ser hospitalizado.
El hecho ocurrió cerca de las 5:50 de la mañana en la intersección de las calles Fitz Roy y Muñecas. Vecinos de la zona alertaron a las autoridades tras escuchar varias detonaciones. Al llegar al lugar, efectivos de la Policía de la Ciudad encontraron a un hombre armado que intentaba huir por la calle Fitz Roy.
Durante la fuga, el agresor descartó el arma, pero fue reducido a pocos metros y detenido. En el lugar del hecho se hallaron al menos 14 vainas servidas, lo que confirma que el policía efectuó múltiples disparos antes de ser interceptado.
La víctima del ataque es un hombre mayor, empleado de una empresa distribuidora de alimentos, que se encontraba llegando a su lugar de trabajo. Recibió un disparo en la pierna izquierda y fue trasladado por el SAME al Hospital Durand, donde fue atendido y se encuentra fuera de peligro, según informaron fuentes oficiales.
Testigos relataron escenas de extrema tensión y miedo. Uno de ellos contó que el policía tenía dificultades para estacionar su vehículo y que, tras bajar, abrió el baúl, sacó el arma y comenzó a apuntar a las personas que se encontraban en la calle. “Me decía que levantara las manos y que me quedara quieto”, declaró en medios televisivos.
Otro vecino aseguró que el agresor amenazaba a quienes se cruzaban con él y disparaba sin control. “Me preguntaba si me quería morir mientras gatillaba el arma. Tuve que esconderme debajo de un auto y después salir corriendo”, relató.
Walter, el hombre herido durante el tiroteo, afirmó que no conocía al cabo y que el ataque fue completamente inesperado. “Salió de la nada y empezó a tirar. Ya le había disparado a mis compañeros y cuando llegué me pegó un tiro en el pie”, explicó.
La Unidad de Flagrancia Norte ordenó la detención del efectivo de la PFA, el secuestro de su vehículo particular, del arma utilizada —una pistola Pietro Beretta calibre 9 milímetros—, de las 14 vainas servidas y la realización de un dermotest para determinar su estado al momento del ataque.
La zona permaneció acordonada durante varias horas para la realización de las pericias correspondientes. La investigación quedó a cargo de la Comisaría Vecinal 15 B, mientras la Justicia analiza las responsabilidades penales del agente involucrado.



